TONY MARTIN

Cualquiera que se considere un seguidor acérrimo de Black Sabbath debería recordar con especial cariño el nombre de Tony Martin. Su melódico y extenso registro vocal resurgió a la formación de sus cenizas durante una época muy convulsa para los padres del heavy metal, entre 1987 y 1997. Grabó con ellos cinco discos infravalorados, incluyendo joyas como Headless Cross, Tyr o Cross Purposes. De hecho, después de Ozzy, ha sido el vocalista que más tiempo ha estado con los de Birmingham, incluso más que el icónico Dio. Sin olvidarnos, claro está, del paso de otros cantantes como los míticos Glenn Hughes, Ian Gillan e incluso Rob Halford en algunos directos.

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Ha sido un incalculable placer para Queens of Steel, por su enorme legado musical, el haber podido volver entrevistarle para conocer los entresijos de su etapa con Black Sabbath, así como su extensa carrera en solitario y como vocalista de sesión o invitado. El pasado viernes 14 salió al mercado el tercer disco de su propio proyecto, Thorns, el cual hemos podido disfrutar en primicia y os recomendamos encarecidamente que lo escuchéis. ¡Esperemos que disfrutéis de esta entrevista la mar de interesante!

-¡Encantado de conocerte, Tony! Para empezar, debo hacerte la pregunta obligatoria actualmente. ¿Cómo habéis estado tu familia y tú durante esta pandemia global?

¡Gracias, igualmente! Está bien… Quiero decir, ya sabes, supongo que todos estamos igual.

-Claro.

Tenemos una familia vulnerable. Mis padres son muy mayores, tienen unos 90 años… Así que para nosotros es importante hacer lo que sea necesario. ¡Vamos a ponernos todas las vacunas y las mascarillas… además de cerrar todas las puertas y no dejar entrar a nadie! (se ríe). Consecuentemente, para nosotros eso es lo correcto. Sé que otras personas tienen puntos de vista diferentes al respecto, pero estamos felices de hacerlo. Si se requieren más dosis, también nos las pondremos. No tiene sentido no hacerlo.

Aparte de eso, mi carrera está en el estudio, así que en realidad nada ha cambiado. De todos modos, siempre estaba encerrado en el estudio, así que, ya sabes, no tenía que salir de allí. Sigo ahí, así que no ha sido un gran inconveniente para nosotros. Está bien.

-¿Qué discos hicieron que te interesaras por el metal?

¡Oh, wow! Eso fue… ¡Eso fue hace mucho tiempo! Así de viejo soy (se ríe mientras se toca la barbilla). 1971 lo cambió todo para mí. Antes de eso me gustaban los Beatles, los Rolling Stones y… ¡Otras cosas hippies! Cuando llegó el 1971… Sabbath, Zeppelin y todas esas bandas lo estaban petando y me abrieron los ojos a todo. En Inglaterra, no estoy seguro… seguramente no tengas la edad suficiente para acordarte, pero teníamos muchas bandas, realmente buenas, así que escuchábamos de todo. No era solo heavy metal. Por lo tanto, me metí en todo: desde el reggae, hasta el rock, la ópera… Estaban pasando muchas cosas. Una isla tan pequeña y, sin embargo, salió mucha creatividad de Inglaterra. Era simplemente imposible interesarte por todo, así que me involucré más con el heavy metal… Pero en aquel entonces no era heavy metal en el sentido estricto de la palabra; era solo música rock. La etiqueta de heavy metal vino mucho más tarde.

Lo cierto es que ni siquiera me gustaban los Sabbath cuando los escuché por primera vez. Llevé a mi primera novia a ver Black Sabbath en mi ciudad natal. No me gustaron para nada. Por lo cual tuve que aprender de qué iba Black Sabbath y… Ya sabes, ese tipo de música. Personalmente, me gustaban las cosas más técnica,  como Yes, King Crimson

-Las bandas de rock progresivo.

Exacto y luego Rush… ese tipo de cosas. Mi cabeza estaba en esa dirección. Así que tuve que aprender de qué iba este otro material. Quiero decir que es un gran género, realmente es fantástico.

-Tengo curiosidad por tus proyectos antes de que entraras a formar parte deBlack Sabbath. ¿Qué voces dirías que han sido una mayor influencia para tu estilo vocal?

Umm… en realidad no sabría decirte. No tengo ni idea. Como nunca fui a clases de canto… no sé leer música. Soy un analfabeto musical y simplemente me enseñé a mí mismo cómo hacerlo. Por lo tanto, realmente no tenía una voz en particular que me hiciera… trabajar de esa manera.

De hecho, en un principio yo era guitarrista. Lo hacía todo en la guitarra para luego hacerlo de nuevo en la voz. Para bandas locales y cosas así. Pero siempre tuve mi guitarra conmigo. Y luego, un tipo me dijo: “¡Tú deberías ser el cantante!” (se ríe). Intenté averiguar por qué, pero no me lo quiso decir. No estoy seguro de si fue porque era un buen cantante, o un guitarrista de mierda (se ríe a carcajadas).

-Jajaja.

Por tanto, no lo sé. Simplemente sucedió y mi voz se desarrolló. Y luego realmente se desarrolló en Black Sabbath. Cuando estaba en esa banda, encontré una manera de hacer que funcionara. Así que nada en concreto, solo pasó.

-¿En qué proyectos estuviste involucrado antes de Black Sabbath?

Bueno, nada que puedas conocer. Formaciones locales como The Alliance u otras. Nada de cierta importancia. The Alliance tenía un acuerdo editorial con los Warner Brothers y nos dirigíamos a un contrato discográfico… pero no se concretó. Lo siguiente que me pasó… ¡Estaba en Black Sabbath! (se ríe).

-Antes de que te dieras cuenta.

Porque mi mánager era amigo de la banda y estaban teniendo algunos problemas. Primero los tuvieron con Glenn Hugues con la… gira del álbum Seventh Star, diría. Y luego se pusieron en marcha con él. Más tarde estaban con Ray Gillen y también salió del grupo. Por lo que me volvieron a llamar y, de la nada, estaba dentro de Black Sabbath. De ningún lado en realidad… a dentro de Black Sabbath, ¡lo cual es una gran distancia! Fue increíble.

-En relación con la pregunta anterior, la comunidad del metal siempre apreciará tu época como cantante de Black Sabbath. Creo que ya me has respondido a esta pregunta, pero ¿cómo entraste en la banda?

Si, debido a mi mánager. Todos eran amigos en la escuela. Tony Iommi, Ozzy y mi mánager crecieron juntos en Birmingham, mi ciudad natal. Albert Chapman, quien se convirtió en mi mánager, era de hecho su tour manager durante los días de Ozzy. Es muy incestuoso, ya sabes, el negocio de la música. Todos se conocen entre sí. Todo el mundo se ha casado con la mujer de todo el mundo. ¡Es una locura! (se ríe).

-Bueno, me parece genial que los músicos se ayuden unos a otros.

Exacto. Recuerdo cuando era joven que, si un miembro dejaba tu banda favorita, te ponías realmente furioso. En plan: “¿¡Qué cojones está haciendo!?” (se ríe a carcajadas). Después, una nueva persona entraba y te enfadabas con ella (ríe). Ya sabes, era una ira constante entre las bandas, pero sinceramente ha habido muchos cambios. Y ahora miro hacia atrás y pienso: “en realidad, ¡eso nos ha dado muchas cosas!”. Mucha música, recuerdos, historias… ¡Es realmente fantástico!

-¿Por qué fue Forbidden tu último álbum con Black Sabbath?

Bueno, ¡eso se lo tendrás que preguntar a Tony Iommi! No tengo ni idea, ¡me despidieron dos veces! (se ríe).Ya sabes, no estoy seguro de qué pensaban. Sé que no fue el mejor momento, o para mí de todos modos, porque no sabía si iba a estar en la banda. Incluso cuando estaba en el estudio no sabía con certeza si estaba o no en el grupo. El mánager seguía diciendo: “Sigue adelante, sigue adelante. Bueno, tenemos a Ice-T (rapero), que va a cantar algo”. Y yo le respondí algo como: “¿Cantará en una canción, en dos, todas?”. Me contestaron: «Todavía no lo sabemos, así que sigue trabajando».

Por tanto, realmente no lo sabía y, en ese tipo de ambiente, no podía concentrarme. Resultaba difícil trabajar. Me sentía en plan: “¡Vamos, maldito infierno! ¡Tan solo decidme qué está pasando!”. Y era muy incómodo…

-Claro, me imagino que el grupo estaba pasando por varios problemas internos. Seguramente se trataba de eso.

Pues sí. Y luego tuvieron que lidiar con I.R.S. Records. Desconozco a qué acuerdo llegaron. El disco después de ese fue… The Sabbath Stones, ¿no?. El recopilatorio que publicaron más tarde. Por lo que, desde el primer disco que grabé con ellos, The Eternal Idol, hasta el último, The Sabbath Stones… ¡Pasaron unos diez años! Y ese hecho como que hizo que mi nombre se mantuviera asociado con la banda, ya sabes.

-En mi opinión, Headless Cross es tu mayor logro con los padres del heavy metal, seguido de cerca por el épico Tyr. ¿Qué álbumes o canciones recuerdas con más cariño de tu tiempo con ellos?

Bueno, los recuerdo a todos, más o menos. Todo el mundo dice que tu favorito es en el que estás trabajando ahora.  Por lo que, en este momento, por supuesto, es Thorns, que es mi cosa favorita en el mundo actualmente.

Cuando pienso en ello… mmm, Headless Cross estuvo genial. Hay un par de historias en torno a esos álbumes que son bastante interesantes. Nightwing, ya sabes la canción del álbum, Cozy Powell la estaba produciendo en ese momento. Entré y la canté, y él dijo: “Ok, ¡Gracias!”. Entonces le contesté: “¿Qué? ¡No, no he terminado!”. Y él respondió: “¡No, lo has hecho, está bien!”. Y tuvimos una pequeña discusión. Luego dijo: “Ok, te daré dos intentos más. ¡Si no eres capaz de mejorarlo, eso es todo!”. Después de eso, le contesté: «¡Sí, puedo hacerlo mejor!» (se ríe). Y no pude hacerlo mejor. Por tanto, la versión que escuchas en el disco es la primera toma. Esa es la única que aceptarían. Ahora echo la vista atrás y pienso: «Bueno, en realidad estuvo bastante bien». Pero en ese momento, estaba muy enfadado de que no me dejaran… ahora creo que está genial.

Pero los recuerdo a todos, fueron buenos tiempos. Pensé que estábamos haciendo un buen avance en el nombre de Black Sabbath. Porque debieron haber estado en un momento bajo de su carrera para admitir a un cantante desconocido como yo. Lo cierto es que yo no era nadie. Consecuentemente, necesitaban recuperar el prestigio de nuevo y creo que lo estábamos haciendo. Siento que logramos algo. Fue una verdadera pena que tuviera que terminar, pero así sucedió. Dos veces (ríe a carcajadas).

-Si no me equivoco, también estuviste de manera breve en Candlemass, otro clásico del doom metal.

Si, éramos buenos amigos, aunque hace tiempo que no hablamos. Iba a hacer una audición para la banda, para ver qué pasaba. Nos quedamos sin tiempo, que es lo que suele pasar. Necesitaban tomar una decisión y yo ya me encontraba trabajando en otros proyectos. Realmente no pudimos ponernos de acuerdo. Pero me uní a ellos para un par de cosas. Buenos chicos, nos llevábamos bien.

-¿Llegaste a grabar algo con ellos?

Sí, hicimos un par de cosas. Solo se quedaron como demos, que yo sepa nada de ello fue publicado.

-A lo largo de tu carrera, estoy seguro de que te habrán sucedido un montón de anécdotas curiosas; mientras estabas sobre el escenario o en la carretera. Me gustaría que me explicaras cuáles te han impactado en mayor medida.

Umm… No estoy seguro de que pueda contártelo (se ríe). Esos fueron días alocados, muy divertidos. Bueno, a veces no resultaban divertidos, ya sabes, debido a que teníamos que trabajar muy duro. Lo escucharás de todas las bandas. A veces estábamos peleados y a veces felices. Supongo que sí recuerdo los días de Headless Cross, cuando fuimos a Rusia; fuimos una de las primeras agrupaciones que tocaron allí. Hacíamos dos conciertos por jornada. Uno por la tarde y otro por la noche. Durante dos semanas. Diría que hubo 40.000 espectadores en el Estadio Olímpico. Estábamos tocando Iron Man, la conoces, ¿no? (ríe).

-¡Por supuesto!

Entonces, Iommi se me acercó y me golpeó con su guitarra, para decirme: “¡Mira, ahí abajo! ¡Hay una viejecita tejiendo!”. (se ríe).

-¿¡Tejiendo, en medio de un concierto!?

¡Durante Iron Man! (imita la voz de una anciana): “Wow chicos sois muy buenos”. Yo estaba como: «¿¡Qué está haciendo!?». (se ríe a carcajadas).

-¿Compartiste escenario con Aria, la banda de heavy metal de Rusia?

Mm no lo recuerdo, sinceramente. Bien podría haberlo sido. Quiero decir que teníamos a las Girlschool con nosotros. Y luego tuvimos a Motörhead. Pero no lo recuerdo. ¡Es la edad, es un hecho!(se ríe).

-Colaboraste con tu hijo, Joe Harford, en tu álbum Scream. ¿Ha contribuido en algunas de las pistas de guitarra del nuevo disco?

Si, Joe es un buen chico y un guitarrista hábil. Aparece en la canción Book of Shadows. De hecho, Thorns, el disco, se iba a llamar originalmente así, pero ha llevado tanto tiempo… Creo que han sido necesarios unos diez años para completar este álbum. Tardamos tanto tiempo que, para cuando llegó el momento de ponerle un nombre, Bruce Dickinson ya lo había usado (N del T; suena muy similar a The Book of Souls). Por tanto, no podíamos utilizarlo. Después lo iba a llamar Black Widow Angel y luego se convirtió en Thorns. Ha pasado por una transición de varios nombres.

Pero Joe toca la guitarra en esa canción. Estuvo genial.

-En relación con la pregunta anterior, este viernes publicarás Thorns, el tercer disco de tu propio proyecto, después de tantos años desde tu último lanzamiento de 2005. Estoy seguro de que nuestros lectores lo disfrutarán escuchándolo tanto como yo lo he hecho. ¿Qué puedes explicarnos de él? Por lo que me has comentado, se trata de algo en lo que has estado trabajando mucho tiempo.

Si, como te he explicado, me ha llevado unos diez años finalizarlo, debido a que mi carrera se centra en el estudio. En cierta manera me arrepiento, ha sido un pequeño error el hecho de que no tener un ‘grupo’. Si salgo de gira, tengo que contratar a los músicos. Por tanto, debes esperar y ver si están disponibles. A veces el promotor te encuentra una banda, tal vez consigues un ensayo y luego… Es todo un poco complicado para mí. Trabajar en vivo nunca ha sido una gran cosa. ¡Toda mi carrera la he pasado en el estudio, durante los últimos veinticinco años!

-¡Eso es mucho tiempo!

Ya sabes, grabando, escribiendo… Mi voz se encuentra ahora en unos setenta y cinco álbumes y proyectos. Así que ahí es donde vivo; en el estudio. Ha llevado tiempo porque si tengo una sesión o una aparición como invitado, trabajo en eso. Dejo de lado el álbum en solitario. Luego trabajo en ello y llega otra sesión… (se ríe). Me está ocupando mucho tiempo, ya que esa es mi vida, mi carrera.

Pero ha sido un gran cambio para mí el conocer al guitarrista, Scott McClellan a través de Facebook. Simplemente empezó a enviarme riffs de guitarra. Yo me quedé en plan: “¿¡Quién cojones es este tío!?”. Y luego me mandó otro, y otro… veinticinco pistas después, decidí empezar a escuchármelas y pensé: “¡Wow, esto está realmente bien!”. Así que me puse en contacto con él y le dije: “¿Quieres que cante sobre esto?”. No se dio cuenta de que yo era ‘ese’ Tony Martin de Black Sabbath hasta algo más tarde. Y me respondió: “¡Si tío, canta por favor!”. Después de eso, dije: “Vale, este es el trato: cortaré las pistas y pondré los versos y coros donde quiera”. Me contestó: “¡Claro, sin problemas!”. Así que tomé toda su música, la corté y la volví a juntar, y qyedó así. Él estaba súper sorprendido y pensé que merecía mucho la pena hacerlo. Fue la próxima gran cosa que tenía que hacer.

Los tres álbumes de los que estás hablando, siendo el primero Back Where I Belong, ese se trata de pop/rock de los 80. Scream, el siguiente, fue algo más ‘heavy’, pero este es el más ‘metal’ que he hecho nunca. Y es una buena dirección para mí. Mi voz encaja, aunque mi registro ha bajado en comparación a los días en Sabbath. Me encuentro cinco notas por debajo de mi cénit vocal, ¡pero a pesar de eso, funciona! ¡El rango en el cual canto ahora está genial!

Así que decidí aplicar eso Thorns y resultó genial. Hay mucha gente de nivel involucrada, probablemente ya lo sepas. Tenemos a Magnus Rosén en el bajo y también a Greg Smith de Alice Cooper y Rainbow tocando algunas líneas de bajo, así como yo mismo. ¡También toco algo de guitarra e incluso de batería! (se ríe). Después, tenemos a Dario Mollo, del proyecto de The Cage, que ha tocado un solo de guitarra para mí. Danny Needham se ha encargado de la mayor parte de las pistas de batería. Danny ha estado conmigo durante unos veinte años, si bien es miembro de Venom. Pamela Moore canta en una de las canciones, Thorns. Mi hijo Joe… hay varias personas en esto y estoy muy contento con cómo ha encajado todo.

-¡Sí, creo que el álbum suena genial! Es heavy con algunas influencias del doom.

Si, funciona, ¿No te parece?

-Quisiera saber cuál es tu opinión acerca de la industria musical actual. ¿Estás siguiendo algún artista reciente?

¡Me gustan todos! ¡Estoy abierto a conocer nuevas bandas y disfruto escuchándolas! Tengo direcciones particulares… bandas recientes como Foo Fighters, Green Day e incluso un poco más atrás en el tiempo, Dream Theater. Actualmente hay muchos grupos jóvenes que me parecen buenos.

Pero la industria musical en sí… es diferente respecto a cuando era joven (se ríe). Estaba firmando contratos discográficos completamente diferentes. No es el mismo tipo de contrato que firmas hoy día. Los sellos discográficos son diferentes, así como sus clientes. Están haciendo otras cosas como las transmisiones en directo, las descargas… todo ha cambiado y tenemos que aceptarlo. No puedes luchar contra eso. Tienes que aprender para encontrar tu posición en el negocio. De lo contrario, puedes perderte .Sé que hay miles de grandes artistas por ahí, y ninguno de ellos ha conseguido contratos discográficos. Es casi imposible en la ahora mismo. A veces camino por la calle y me encuentro a gente tocando allí que es fantástica. No tiene sentido.

En parte es una cuestión de suerte y en parte está predefinido, pero creo que tienes que ser fiel a ti mismo. No copies. Cuando era joven solo había un Black Sabbath, un Led Zeppelin. Ahora hay miles de Metallicas haciendo miles de… ya sabes a lo que me refiero (se ríe a carcajadas).

-Si, haz algo diferente.

Sí, ni siquiera necesariamente diferente, porque si te escuchas a ti mismo y haces lo que quieres hacer, se vuelve diferente. Es la naturaleza misma de lo que haces. Soy conocido por mi voz y mis letras. Escribo historias en mis letras y en este nuevo álbum, Thorns; lo mismo. Parte de ello es de la vieja escuela; Dios y el Diablo y cosas así. Pero también hay algunas letras e historias modernas. Así que existe una conexión entre los viejos tiempos y el negocio que tuve que aprender. Lo mismo que todos los demás, en realidad.

-Para concluir, te encuentras actualmente también tocando con la banda italiana de heavy metal The Cage, así como con Silver Horses.

No, todo eso ha finalizado. En primer lugar, ¡The Cage, fue fantástico! Dario es un gran guitarrista con el que trabajar. Siempre seremos amigos, pero no sé qué haremos ahora. Hicimos tres discos y fue genial.

Silver Horses tuvo un problema. Estaban locos con los contratos y las cosas no funcionaban. Todo eso empezó una pelea, por lo que se disolvieron. Lo cual es una pena, ya que la música me parecía realmente buena. Creía que tendríamos la oportunidad de lograr algo, pero no sucedió.

Y he hecho muchas sesiones. Giuntini fue otro con el que trabajé. Buen tipo y gran guitarrista. Pero, de nuevo, no conseguí que siguiera adelante. La gran parte de lo que hago ahora son apariciones como músico invitado. La última que he hecho ha sido con una banda llamada Secret Society, de estilo gótico. También trabajé con un grupo llamado Quill, formado por Bev Bevan, que era el batería de Electric Light Orchestra y también estuvo en Black Sabbath. Por tanto, muchas sesiones diferentes. Hago lo que se me presenta y lo que me parece bueno en ese momento.

-¡Muchas gracias por tomarte tu tiempo para responder estas preguntas! A pesar de las restricciones, ¡esperamos verte en directo interpretando estas canciones!

Realmente no lo sé. Sinceramente, no creo que sea este año, y ni siquiera estoy seguro del próximo. Todo depende de cómo sea la situación en los diferentes países. Ya que, si mi país dice: “Sí, puedes viajar”, pero después el tuyo dice que no… No podemos planificar nada. Y, como ya he explicado, no tengo una banda y necesito contratar a los músicos. Por lo que me gustaría usar la banda de ThornsScott, Danny, Magnus y todos los que están allí. Tan solo otra pincelada sobre Thorns. Ha estado genial trabajar con estos chicos y creo que merece la pena fijarse en Scott McClellan. Tiene un gran estilo en su forma de tocar la guitarra. Así que, si saliera de gira, tendría que ser junto a Scott. Estoy bastante seguro de que sería con Danny, Needham y, probablemente, Magnus. No hay teclados reales en Thorns, por lo que solo los usaríamos en material de Black Sabbath si fuéramos a tocar en directo, pero… de nuevo, depende de la situación con el covid, por lo que tendremos que esperar y ver. Tal vez incluso podríamos grabar otro álbum de Tony Martin, para luego hacer una gira de esos dos álbumes.

-¡Eso estaría genial!

Porque para entonces ya habremos superado las restricciones del coronavirus. Podríamos estar escribiendo otro disco. Quizás lo hagamos, todavía no lo sé. Pero, si lo hacemos, ¡ven a vernos y saluda! ¡Me alegro de que te haya gustado el disco! Recomiéndalo a todo el mundo de mi parte. ¿Sabes cuándo saldrá esta entrevista?

-Depende, ya que tendré que transcribirlo y traducirlo. Tendremos una versión en inglés y otra en español. Probablemente estará publicado la semana que viene.

Bueno tiendo a hablar mucho. Si es demasiado, ¡siéntete libre de cortar algo! (se ríe).

-No, de verdad. ¡Muchas gracias por tus detalladas respuestas!

Tony Martin y Scott McClellan en el estudio.

Pere Guiteras

pere@queensofsteel.com

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