Ranquin del 2020: Tania

Me voy a ahorrar las introducciones rimbombantes, nihilistas, románticas, dramáticas o con ese rollito de humor negro tan edgy, que están muy vistas, e iré directa a la mandanga, que es lo que nos apetece a todxs. Esta es mi banda sonora para el apocalipsis. No por técnica, no por virtuosismo, sino porque son los lanzamientos nuevos que más he escuchado. Por lo que sea. Porque me han enganchado. Porque tienen feeling. Actitud. No sé vosotrxs, pero yo en la música parezco de VOX y los discos me molan y se quedan conmigo por una cuestión emocional, no racional. Eso sí, van sin un orden en particular.

De Molassess qué decir. Al principio no sabía si me gustaban. Les daba oportunidades por puro fanatismo. Por ser gente de TDB (otra de esas fans locas). Pero al final me engancharon… ¡Y de qué manera! Rock psicodélico. Ni más ni menos. Pero muy puro. A la vez que casi mágico. Multidimensional. Este disco es un viaje. Y vaya viaje. De hecho, decía que mi selección va sin un orden en particular, pero quizás sí que este ocuparía el primer puesto. A partir de aquí van cayendo en la lista como en mi tocadiscos, rotándose, yendo y viniendo cuando quieren. Ensnared siguen siendo retorcidísimos. Desconcertantes. Siempre oscuros. Casi malvados. Y con ese rollito jazz/discordante/improvisado que lo hace todo aún más siniestro e inquietante. Todo eso lo redondea la manera de utilizar los interludios y samples para crear toda una experiencia aural. Lo diametralmente opuesto sería Wytch Hazel. Y no solo por lo obvio (¡QUEREMOS IR A MISA!). Es el disco perfecto para crear una estampa familiar y navideña. El hilo musical mientras se ponen los adornos de Navidad con una taza de chocolate caliente alrededor de la chimenea. Y luego a ponerse algo de Wishbone Ash. No, pero este “III” es bello.

Y, bueno, Eternal Champion. Con su debut ya estuvieron en muchas listas de este tipo. De hecho si yo la hubiera hecho quizás también los habría mencionado, pero creo que con su segundo disco han subido un (o unos cuantos) peldaños. Para mí una de las mejores bandas actuales de corte épico. Aunque creo que después de décadas explotando ese imaginario fantástico de mujeres desnudas a disposición del guerrero ya podríamos ir repensándonoslo. Después he elegido Second Sun, y sé que a muchxs os sorprenderá. No es un discazo a nivel técnico ni algo rompedor. Pero, qué queréis que os diga, soy una nostálgica y este es un trabajo sencillo, pegadizo, efectivo y que es un paseo muy fiel por diferentes décadas pasadas (de los 70 para atrás). Y que me encanta como suena el sueco. Qué diría Simon Reynolds… Jebis nostálgicos: leedlo. Otro trabajo sencillo y directo es lo nuevo de Undergang (qué tiene la escena danesa que me vuelve loca).  De nuevo, nada rompedor, sino lo que siempre han hecho estos tíos. Pero es que justamente eso me encanta. Death Metal con su dosis necesaria de Crust y toneladas de mugre. Además suena como un mastodonte. Algo que tampoco es algo nuevo es el esperado nuevo disco de Benediction (sí, sí, con Ingram a las voces). Nada diferente, y eso es, veintiún años después, lo que lo hace especial. Que “Scriptures” es Benediction en estado puro y a la atura de las circunstancias, porque si por algo se caracterizan es por no haber sido nunca una parodia de ellos mismos. Para mí, uno de los mejores regresos del año.

En una de mis selecciones no podría faltar algo de Black/Thrash guarro. En este caso el de Occult Burial. Aunque si hay algo que hace que los canadienses destaquen dentro de un género que está superpoblado últimamente, es que ellos son más oscuros que la media. Y maléficos. Y macarras. Son letales. ¡UGH! Head of the Demon también son oscuros pero en un sentido más mágico. Más ancestral. Más espiritual. Echo de menos a Kaamos (una de las bandas relativamente recientes con mejores letras en el Metal extremo. Y si alguien discrepa que me lo diga a la cara) en la música, pero HOTD podrían ser perfectamente su encarnación Doom. Y la última parte de magia de mi lista la pone Malokarpatan. Otro tipo de magia. Esto va de folklore (eslovaco concretamente). De brujas cogiendo hierbas en el bosque. De extrañas criaturas mitológicas. De leyendas. Y qué decir de la música… Muchxs la catalogan de Heavy/Black. O cualquiercosa/Black. Pero esto es Black Metal real. Del primigenio. Mucha melodía pero el espíritu y la esencia del BM. Mucha esencia.

Me han faltado algunos otros discos, como el de Töxik Death pero, sobre todo, la locura maravillosa que ha sacado Henrik Palm, “Poverty Metal.”

Mi selección de EPs es algo más macarra. También sin orden. Pero con mucho rollo Punk. A Karloff (de Alemania, porque hay otra banda con el mismo nombre) los conocí de casualidad y “Raw Nights” es un EP que entra fácil y se escucha rápido. Metal  Punk oscuro y siniestro.  De letras simplonas. Pero esa es la gracia. Sigo con Metal Punk con uno de los grandes descubrimientos del año: Abyecta. Una banda afincada en Barcelona que me volaron la cabeza desde el momento en que escuché un tema suyo por Internet (“Nacer, Crecer, Morir” era). Es como mezclar la NWOBHM más salvaje con GISM. Y las letras… ¡Qué letras! Son blasfemas. Son políticas. Son poesía urbana. Son escupitajos directamente desde las entrañas.

Otro descubrimiento que me flipó fueron los suecos Commando. Un Heavy Metal clásico pero muy agresivo y tremendamente sombrío y misterioso, además con unas voces muy Thrash que recuerdan al “Bonded by Blood”. Vamos, sin parafernalia. Menos parafernalia aún la de Anthropophagous. Su “Spoiled Marrow” ya la sacó la propia banda en 2019, pero en 2020 la volvió a sacar Blood Harvest. Es Death Metal. Letal. Oscuro. Podrido. Viscoso. Del más repugnante que he escuchado últimamente. Además tiene un importante elemento atmosférico y saben cómo utilizarlo sin minimizar su brutalidad enfermiza y retorcida.

Y en esta ocasión dejo mi preferido para el final. Porque Chevalier siempre se cuelan entre mis preferidos. Así que no me explayaré mucho, porque son de mis bandas actuales preferidas y todo lo hacen bien.  Son como un homenaje a todas aquellas formaciones de la escena francesa de Heavy Metal de los 80 pero dándole un toque místico/mágico/medieval en un ambiente más oscuro de lo habitual y con toques de Speed Metal. Aunque espero que ese logo no haya venido para quedarse.

Y venga, que feliz 2020, que este se anula. Esperaos a la vacuna o al fin del mundo con las selecciones que nos hemos dejado, que son variaditas y tenemos bastante buen gusto musical, para qué mentir. La mierda es menos mierda con una buena banda sonora.

DISCOS:

  • Molassess – “Through the Hollow”
  • Ensnared – “Inimicus Generis Humani”
  • Wytch Hazel – “III: Pentecost”
  • Eternal Champion – “Ravening Iron”
  • Second Sun – “Kampen Går Vidare”
  • Undergang – “Aldrig i livet”
  • Benediction – “Scriptures»
  • Occult Burial – “Burning Eerie Lore”
  • Head of the Demon – “Deadly Black Doom”
  • Malokarpatan – “Krupinské ohne”

EPs:

  • Karloff – “Raw Nights”
  • Abyecta – “Infrafuturo”
  • Commando – “Rites of Damnation”
  • Anthropophagous – “Spoiled Marrow”
  • Chevalier – “Life and Death”
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