15 años de Queens of Steel: Tania

Queens of Steel cumplimos quince años, y queremos celebrarlo de alguna forma, como con una serie de «entrevistas» breves con compañerxs, colaboradorxs, artistas involucradxs en la comunidad metalera dentro de distintas disciplinas para rememorar estos años a través de música, conciertos y, en definitiva, momentos.
Hoy yo misma (fundadora de Queens of Steel) respondo a mis propias preguntas, vaya, que me «autoentrevisto». Me resultaba un poco pretencioso, pero mira, me aburría y… Además, por aquí están pasando todos los que forman parte de nuestro equipo, ¿por qué dejarme fuera? Así que aquí va mi chapa.

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-Queens of Steel llevamos quince años dando por saco, que se dice pronto. En estos años han salido muchos discos. ¿Qué discos recuerdas especialmente o son tus favoritos de estos últimos quince años? Esos que ya casi has rallado. Incluso han salido nuevas bandas. ¿Cuáles son tus preferidas?
Todo lo que sea In Solitude. Lo tengo clarísimo. Sobretodo «The World. The Flesh. The Devil». The Devil’s Blood. Y Antichrist. También así, en general. Uno de mis grupos de Thrash preferidos de los últimos años. También el primer disco de Black Magic y de The Tower. Recuerdo 2014 por esos dos álbumes. El disco de Beyond. Tremendo. Y el «Epitome of Darkness», de Repugnant. También me dio fuerte por el primero de Degial. Aunque me he puesto muchas veces ese disco solo para escuchar «Swarming». El «Diamonds» de Enforcer me sigue flipando. Podría ponerme a pensar y decir también discos de los últimos meses, pero los de encima son los que se han quedado conmigo y a los que vuelvo después de años.

-¿Y la separación que más lamentas?
No creo en las separaciones. El grupo que no lo haya hecho ya, se reunirá en cualquier edición futura del KIT. Pero algunas muertes dejan con una sensación extraña, como la de Lemmy. Siempre había estado y parecía que siempre iba a estar. A veces me doy cuenta de que realmente no he asimilado que haya muerto. Pero esa es la magia del arte; el creador vive eternamente en su obra. La de Mark Shelton también me tocó, por lo inesperado y, sobretodo, porque tras tantas conversaciones fue algo más personal. Y sé que lamentaré la de componentes de KISS, porque han sido la banda sonora de mi adolescencia. Porque, de alguna forma, he pasado más tiempo con ellos que con personas cercanas.

-Todos aquí vamos a conciertos, festivales… En quince años hemos recorrido muchos kilómetros, a veces solo nos ha hecho falta coger el metro. ¿Qué concierto o festival recuerdas con especial cariño?
Recuerdo los primeros festivales, claro, sobretodo el primero, el Metalmania 2003 (Slayer, Dio, Immortal…). La primera vez que vi a KISS en 2010 (al lado de lo que yo creía era un imitador de Nicke Andersson. «Míralo, con la gorra», pensaba yo. Sin saber que los teloneros habían sido Imperial State Electric). También cuando vi a King Diamond por primera vez el año pasado en el Rockfest. Watain en Uppsala con In Solitude y Degial fue especial. Se formó un microcosmos. La sensación que transmitieron las 3 bandas fue como la vida que se abre paso y que nace de la Muerte. Y en el único The Fires of Samhain, en Dublín, lo pasé genial. Fue una constelación de muchas cosas; ir por primera vez a un festival con motivo de un proyecto personal, la gente que conocí…

-Son bastantes años si lo piensas. ¿Cuál sería tu momento(s) memorable(s)? Algún hito o logro de estos últimos años, a nivel musical o personal.
Precisamente el motivo de estos cuestionarios: haber llevado el proyecto adelante durante 15 años. Y que siga teniendo sentido hacerlo. También lo que el proyecto me ha dado: hacer radio, un fanzine, colaborar con revistas que fueron una parte importante de mi vida cuando empezaba a escuchar Metal… Y entrevistar a artistas que te inspiran, admiras, o como prefiráis decirlo, siempre es emocionante. También me ha dado el saber, en cierta medida, cómo funciona parte de la industria por dentro, además de la posibilidad de conocer más bandas, más gente (colaboradorxs del zine, ¡gracias! Es halagador que alguien quiera formar parte de tu proyecto porque cree en el). Por otro lado, me ha mantenido la creatividad despierta y mi cerebro alerta intentando dar con nuevos escaparates, creando nuevo contenido, encontrando diferentes enfoques para entrevistas, etc. Cada día hay algo nuevo que descubrir. Es emocionante. Al margen de Queens, formar parte de Sycamore es enriquecedor, y es un proyecto importante. Necesario. El haber estado un tiempo con la tienda online de Lvx Arcana y ver cómo crecía de esa manera algo que empezó como un experimento/juego, fue bonito. Y que me diera la oportunidad de trabajar con diferentes artistas (diseñadores, fotógrafos, modelos, músicos…) increíbles, de conocer gente Mágicka y de viajar por Europa. Ver que algo que creas despierta interés y te hace forjar algún tipo de vínculo, es una sensación halagadora si lo piensas. Y es bello.

-Todo evoluciona (a veces involuciona) con el tiempo, también la «comunidad» metalera. ¿Cuál crees que ha sido el mayor cambio que se ha vivido o se está dando dentro del mundillo en este tiempo? Para bien o para mal. Es que si nos ponemos a pensar, ¡hace quince años ni existía Spotify!
Ya que menciono la tecnología, esa inmediatez y acceso fácil a todo, ha hecho que la música se convierta en un producto de consumo rápido en vez de ser experimentada como otra forma de expresión artística. Y, aunque esta forma de percibir la música yo la considere un contra, el efecto tiene sus pros. Al margen de esto, para mí el cambio más importante es a nivel social y político. Me da asco ver cómo el fascismo y otras ideas de mierda se aceptan como normal mientras se señala a quien responde a estas ideologías. Lo bueno es eso, que hay respuesta. Hay resistencia. Y cada vez hay más proyectos de perspectiva antifascista, feminista, etc. reivindicando que el Metal es un espacio para todxs. Para mí, la anulación de la individualidad va contra lo que es el Metal y coarta el espíritu de rebeldía y libertad que debe tener. Más contracultura, ¡por favor!

– Mirando al futuro, ¿cuál sería el mejor escenario posible para ti si piensas en los próximos quince años?
Más underground en nuestras ciudades y menos reciclaje de clásicos. Diversidad sobre el escenario y en el público. Más acción. Y, para qué mentir, aunque a veces me den ganas de mandarlo todo a la mierda y sienta que no puedo más, quiero seguir con QoS todo el tiempo posible y encontrar nuevas formas de llegar a la gente (otro fanzine, un podcast, bolos…). Después de todo, si he llegado hasta aquí, parece que me compensa.

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