DOOM – Estraperlo Club (01/11/2013)

Uno de los nombres más legendarios e inmortales de Crust anunciaba fechas españolas. No hablo de otros que de los ingleses DOOM, que llevan repartiendo cera sin tregua desde hace ya la la friolera de 30 años. 30 años siéndoles fieles a s Crust anárquico y bestial. Nosotros no quisimos perdernos su ración de ruido en Badalona, en la sala Estraperlo, donde estarían acompañados por dos bandas locales: los jóvenes BACTERIA FORTE y los ya más veteranos TOTÄLICKERS. Ni el fútbol pudo empañar una buena cita con los sonidos más furiosos e irreverentes.

BACTERIA FORTE se encargaron de abrir la velada con una buena sesión de tralla sin concesiones. Con su Grindcore ya se han subido a los escenarios de más de una sala catalana, a pesar de haberse formado hace poco más de un año y de estar todavía trabajando en su primera demo (con lo cual me refiero a que todavía no tienen material en el mercado). Temas cortos, directos y mucha mala leche. Esa fue la receta con la que dejaron satisfecho a un público ansioso de ruido, de los blastbeats más devastadores y los riffs más acelerados. Cumplieron con su velocidad supersónica, su frescura y honestidad. Y caldearon el ambiente para la que se nos venía después encima.

 

Los barceloneses nos dejaron en las manos de sus paisanos TOTÄLICKERS, ya rodados tanto en la Península como fuera de nuestras fronteras, con una extensa trayectoria y dilatada discografía. Con un repertorio corto TOTÄLICKERS descargaron toda su furia en forma del D-Beat Punk más tradicional, con regusto añejo tanto a nivel musical como en actitud y espíritu general. Puesta en escena dinámica, derroche de energía tanto sónico como visual y, al igual que BACTERIA FORTE: honestidad, frescura y mucha rabia hecha música. Sonido potente y contundente, y un público abundante respondiendo debidamente a la sólida actuación de los barceloneses, coreando sus temas y con un mosh casi constante. Tras tantos años TOTÄLICKERS sabe lo que necesita el público para metérselo en el bolsillo, y supo dárselo. Además caldearon el ambiente, dejándonos ansiosos por ver al plato fuerte de la noche.

 

Cuando empieza a sonar la intro de «Reality Asylum», de CRASS, sabes que DOOM están a punto de comenzar. Y así fue. Llegaba el momento más esperado, el del plato fuerte. La sala ya era un hervidero antes de que los de Birmingham se subieran al escenario. Mientras sonaba la intro la banda se encontraba ya sobre el escenario, a excepción de Denis, que se subió a las tablas cuando empezaban a sonar las primeras notas de «Thanatophobia». Descarga de adrenalina y energía bestial, desde el mismísimo comienzo. Nos esperaba la verdadera destrucción. Destrucción sónica y de nuestras cervicales, ya que el mosh fue prácticamente constante a lo largo de todo el concierto de los ingleses. Así mostraron estar en plena forma, con alrededor de una hora de rabia hecha ruido. Conciertazo en el que no faltaron temas como «Fear of the Future», «Claustrophobia» o «Antisocial». Retahíla de cortes que fueron cayendo uno tras otro sin pausa. Furia sin concesiones ni miramientos, sin darnos ni darse un solo respiro. También nos regalaron pistas como «Trash Beeds Trash», «War Crimes», por lo que el repertorio fue también excelente, tocando canciones de todas sus épocas. Por otro lado, el sonido fue aplastante, la actuación del grupo dinámica y su ejecución impecable. La voz de Denis es terriblemente profunda y densa, con unas grandes guturales, mientras que el asfixiante bajo de Scoot no deja de resonar, acompañando al característico tono de guitarra de Bri Doom, ya marca de la casa. Unos maestros en lo suyo. Cuando uno ve a una formación como esta, se da cuenta de por qué se han ganado el título de «leyendas» dentro del género.

La mítica «Explotation» dio paso a uno de los mayores clásicos del combo, «Police Bastard», donde Denis dejó el micro al público, que se desgañitó por completo, aunque no menos que coreando muchas de sus otras canciones. Y tras este trallazo la banda abandonó el escenario para regresar escasos minutos después con himnos que no podían faltar en su repertorio. «Nazi Die» abrió los bises y la desató la locura máxima. Y, sin bajar la intensidad, otro par de bises hasta poner el broche con «A Means to an End».

Impresionantes DOOM. Energía y rabia en estado puro. Los años no pasan por ellos. Leyendas ahora y por muchos años.

 

Tania Giménez

tania@queensofsteel.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Highslide for Wordpress Plugin