NIGHTWISH – Imaginaerum

Por fin, tras una espera de 4 años, podemos disfrutar del nuevo disco de NIGHTWISH, “Imaginaerum”, y el segundo con la vocalista Anette. Sin duda, tras la aceptación polarizada y confusa que tuvo la cantante con su entrada en la banda, es uno de los mayores interrogantes respecto a esta nueva obra y también eso que hace que nos pique la curiosidad.

Este nuevo disco abre con la intro “Taikatalvi”, la cual ya mezcla todos los elementos clave que crean el mundo de NIGHTWISH. Esta intro nos adentra en un mundo circense con un sonido majestuoso y cargada de sinfonía, la cual es el perfecto pie para “Storytime”, el primer single del álbum y, sin duda, uno de los auténticos singles de la trayectoria del grupo finés. Un corte que empieza con un sonido que podría sonarnos a Metal Industrial (a lo “Wish I had an Angel”), con una combinación muy potente entre diversos instrumentos y dando paso al sonido inmenso y sinfónico habitual del grupo (incluyendo un pasaje lento con el teclado por protagonista y algunos coros, dejando la huella de Tuomas bien estampada), sin dejar de lado los ritmo y melodías fáciles que hacen que esta pista valga tanto la pena. Si además le añadimos que la melódica y dulce voz de Anette encaja a la perfección y suena mejor y más liberada que nunca, el resultado del primer corte del disco es de sobresaliente.

“Ghost River” lleva desde el primer momento con las guitarras que abren el tema el sello de la casa, y la voz de Anette en este corte en concreto es excepcional (suena realmente bien e itnerpreta diversos registros distintos), además nos deja claro que, en combinación con la de Marco, crean un dúo sensacional. En esta pista se juega mucho con distintas líneas vocales y fusionando diversos tonos y tesituras, incluso la voz de los dos “vocalistas” con un coro deniños. En líneas general es también un corte más pesado y guitarrero, de hecho podemos encontrar en él algunas de las guitarras más heavies del disco.

“Slow, Love, Slow” es una pista realmente innovadora para NIGHTWISH pero, a pesar de ello, Tuomas demuestra que todo lo que hace lo convierte en oro, esté familiarizado con ello o no. Una balada con cierto toque Blues con el toque original de un piano e incluso un frágil saxo. La voz de Anette suena más seductora y cálida que nunca y se fusiona con algunas voces limpias masculinas. No es difícil imaginarse a Anette entonando este Blues (auqnue llevado de forma sutil al territorio NIGHTWISH) en un bar de Nueva Orleans con luz tenue y carmín rojo en los labios.

“I Want my Tears Back” es otro tema más fácil, con guitarras potentes e incluso cierto sentimiento Folk que lo convierte en un tema especialmente pegadizo y alegre. Y es que “Imaginaerum” está lleno de hits, y este podría ser perfectamente uno de ellos.

“Scaretale” es otra canción al más puro estilo NIGHTWISH: majestuosa, imperiosa, grande, intrigante, sinfónica… Lo tiene todo. Recogen toda la esencia de la banda finlandesa en menos de 8 minutos, y lo hacen creando pura magia.

“Arabesque” es un interludio que hace gala a la perfeccion de su título y suena realmente a banda sonora. Música árabe con sinfonía; de nuevo, otro “experimento” de Tuomas que le ha salido genial.

“Turn Loose the Mermaids” es la primera balada del disco. Suena bien, todo en este disco lo hace, igual que tiene calidad, pero siempre se puede esperar más de una banda como NW, o quizás mis expectativas son siempre demasiado altas; le falta algo de sentimiento (me atrevería a decir que especialmente debido a la voz lineal de Anette en este tema, de hecho si hubieran volcado más su personalidad, habrían logrado que tuviera mucho más impacto. Aún así, y aunque no llegue al nivel del resto del compacto; escucha agradable con cierto toque medieval. Y exactamente lo mismo ocurre con la otra balada del redondo, “The Crow, the Owl and the Dove”, con más cambios musicales pero on tempo todavía más lineal y, de nuevo, sin garra, emoción o gancho; le falta pasión para realmente crear un efecto en el oyente.

“Rest Calm” es otro tempo lento pero mucho más pesado y oscuro, donde los teclados y las líneas vocales de Anette aportan cierto grado de luz. Quizás sea uno de los cortes de relleno que podemos encontrar en esta placa. Pero no es el único relleno, puesto que a medida que avanza esta obra las canciones van perdiendo garra, aunque éso es algo que solucionan con “Last Ride of the Day”. Puede que no sea una pista realmente original para el grupo, pero muestra su carácter y lo que los seguidores quieren y esperan escuchar de ellos.

Por otra parte, “Song of Myself” es una exhibición de la enorme creatividad y dotes artísticas de Tuomas. Quizás a muchos les resulte un corte extraño dada la cantidad de cambios, voces narradas y diferentes pasajes, pero hay que tener en cuenta que lo que encontramos en este disco es la banda sonora de la película del grupo, “Imaginarium” y, ciertamente, tratándose de ello, suena realmente excepcional. Esta canción también nos demuestra, como ya he dicho, las gran creativiad de Tuomas, la forma que tiene de estaprar sus sentimientos y personalidad en todo lo que hace pero, al mismo tiempo, sin descifrar todo, construyendo algo siempre personal, con mucha pasión e introspectivo, sacando también a la luz su sentido de la poesía.

Si con “Taikatalvi” parecía que nos adentrábamos en un circo, con el outro “Imaginaerum”, ese mismo circo nos despide de este viaje a través del mundo NIGHTWISH. Una despedida majestuosa donde las gaitas dan el último adiós… Al menos hasta que volvemos a pulsar “play” en nuestro reproductor, y seguro que así pues ese “adiós” no será otra cosa que un “hasta pronto”.

NIGHTWISH no es otra cosa que una imagen hecha música, un auténtico circo… Un sonido teatral que nos lleva al enorme teatro de NIGHTWISH en el que Tuomas es el director, creador y transmisor, con sus 4 grandes actores que nos hacen recibir el mensaje y los sentimientos con su gran interpretación (sea a través de una guitarra, un micrófono, una batería o un bajo) y en el que nosotros somos los espectadores, pudiendo ver esa enorme obra que no se puede encasillar en ningún género desde el mejor palco. Tenemos la posibilidad de ver todo desde la mejor perspectiva para perdernos en la creatividad y el buen hacer, en la honestidad y la pasión, la complejidad y lo simple y, al mismo tiempo, de no dejar escapar ningún detalle que hace todo ésto tan grande.

De hecho, una banda sonora es algo perfecto para la personalidad del grupo y, tras escuchar este álbum, dudo que haya alguien que no se sienta ansioso por ver esa primera película del grupo.

 

No he seguido demasiado a la banda después de “Century Child”, pero tras escuchar esta obra no logro entender por qué. Quizás por el mismo motivo por el cual se han convertido en un ídolo de masas: por no saber apreciar o por no saber escuchar, por dejar escapar todos los detalles, sonidos y composiciones que realmente son la esencia de NIGHTWISH. Por no valorar la creatividad de Tuomas y su visión o concepto del grupo. Pero ahora, afortunadamente, he tenido la oportunidad de dejarme perder en “Imaginaerum” y explorar realmente lo qué son NW.

 

Nuclear Blast (2011)

Puntuación: 9/10

Tania Giménez

tania@queensofsteel.com

 

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