ASPHYX – Sala Boveda (25/04/2015)

asphyx cartelNo sé cuántas veces he visto ya a ASPHYX, leyendas del Death Metal holandés donde las haya, y no me importa que no sea una ávida seguidora de sus últimos trabajos, los holandeses siempre que descargan en directo logran crear una brutal fiesta de sudor, cerveza derramada y pestilente Death Metal. Y, ¿a quién no le gusta eso? A eso le sumamos que esta visita a la Ciudad Condal era la única fecha como cabezas de cartel, fuera de festivales, y además abrían la velada dos de las bandas nacionales más infalibles, de esas que no contentas con no defraudar jamás, saca el máximo de cada bolo para sorprendente al siguiente. Y esas son DECAPITATED CHRIST y GRAVEYARD.

 

El concierto, con una sala Boveda medio vacía, lo abrieron DECAPITATED CHRIST. Hacía ya mucho tiempo que no los veía sobre las tablas, así que esta era la primera vez que los veía en acción con su nuevo frontman, Nalghalord, y su nuevo batería, V. Ambos igual de eficaces que el resto de sus compañeros, con pasión, ejecución firme y muchas ganas. Porque desde el momento en que el combo barcelonés puso los pies sobre el escenario fueron un torbellino arrasando con todo con el tema que abre su más reciente trabajo, “The one who Marches Behind the Line”. De todas formas en un repertorio de ocho temas supieron dar un buen repaso a su discografía, recuperando también cortes como “Parasites of Christ”, tras el cual subieron al escenario Paingrinder (anterior vocalisat de la banda) y Martin van Drunen para interpretar juntos “Death into the Crypts”, como ya hicieran en el álbum. A partir de este momento el público pareció animarse un poco más, para ir cerrando con “Hexehammer” y “Ancestral Rites Evoking Primigenium Horrors’, ambos de su último trabajo,
Como decía antes, DECAPITATED CHRIST nunca defraudan, de hecho no solo parecen estar cada vez más seguros de sí mismo, sino que cada nuevo directo del grupo es más demoledor y compacto. De hecho en ningún momento de la noche el sonido de la sala fue el mejor del mundo, pero supieron lidiar con ello y, una vez más, meterse al público en el bolsillo.

graveyard

Y por si después de esta actuación aún alguien tenía dudas sobre el potencial de la escena nacional, ahí estaban los más veteranos GRAVEYARD dispuestos a descargar sin piedad, a destrozarnos, sin pretensiones y con un Death Metal de regusto Sunlight y HM-2. Sin aditivos, sin florituras, sin muchas palabras, solo trallazos como “Silent Whispers of the Graveless”, que abrió su actuación y retumbó como una apisonadora, la enorme “One With The Dead”, que resonó aún con más fuerza y más ira, o “Blood of Vengeance” para cerrar por todo lo alto un repertorio tan excelente y acertado como devastador. Y sé que me repito, pero Fiar no deja de sorprenderme como frontman, no solo como vocalista es enorme, sino que conoce perfectamente al público y sabe cómo levantarlo y convertir la sala prácticamente en un pogo constante, en un mar de headbanging.
Grandes GRAVEYARD. Atronadores. Su receta es simplemente Death Metal y es lo único que necesitan para triunfar. Con una actitud pasota casi rockera. Afortunadamente el sonido fue mejor que con DECAPITATED CHRIST, pero supieron hacer que todo lo que no fuera su descarga demoledora quedara en un segundo plano.

 

Los motores ya estaban a todo gas para ASPHYX, pero con un más que relajado cambio de backline y una tardía prueba de sonido la espera se hizo eterna. Pero tras más de media hora de espera, por fin humo en el escenario, gran telón con su logo, luces apagadas e intro a todo volumen, los holandeses estaban listos para su descarga.
Tanto si habéis visto o no en directo a ASPHYX os podéis hacer una idea de lo que son en directo: Death Metal. Como comentaba sobre GRAVEYARD, ni adornos, ni parafernalia, ni tecnicismos… Solo ellos y Death Metal. Y su público. Al que tan bien saben cautivar. De hecho es curioso, pero aunque en la formación ya no quede ninguno de los originales (de hecho este era de sus primeros conciertos en España con el batería Stefan Húskens, de DESASTER), es uno de los pocos grupos que sigue recibiendo no solo el respeto, sino también el cariño del público. Y posiblemente mucho tenga que ver en ello Martin van Drunen, como una actitud muy llana y un carisma indudable.
Comenzaron su actuación con “Vermin”, y ya se mostraron como la banda dinámica que siempre son (en ese aspecto especial mención al asphyx 2guitarrista Paul Baayens, que no dejó de moverse y hacer headbanging ni un solo segundo), cercana y, sobretodo, impoluta. Siguieron sin dejar títere con cabeza con “Food for the Ingorant”, rugosa, machacona y exquisita. De hecho tocaron más temas clásicos que de su último “Deathhammer”, y él público lo agradeció. De todas formas se centraron más en ofrecer canciones más directas y feroces que las más atmosféricas y densas de sus comienzos.
Pronto cayó “M.S. Bismarck”, para mí uno de los mejores momentos de la noche y de las más nuevas no faltó “Deathhammer”. Pegadiza, brutal y directa al grano. Ideal para sus directos. Los miles de kilómetros de carretera y los años de experiencia se notan, y mucho, están más que rodados y saben sacar el máximo provecho para contentar a su público. De hecho hubo hasta tiempo para que Martin bromeara sobre fútbol y sobre CR7.
Más brutalidad y aullidos con clasicazos como “Wasteland of Terror”, la propia “The Rack” para finalmente echar el cierre con “Last One on Earth”. Cierre a una actuación demoledora y llena de buen rollo, quizás precisamente por el carisma de Van Drunen, que es tan buen vocalista con su característica voz como frontman con su dinamismo y forma de hacer al respetable partícipe de sus actuaciones. No importa que sea la quina o la décima, siempre se hacen esperar con ganas.

 

Death Metal. Simple y llanamente. Noche de Death Metal. Con honestidad, pasión, mugre y profesionalidad, solo empañada por el sonido de la sala.

Tania Giménez
tania@queensofsteel.com

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