Wave Gotik Treffen 2010 (día 2)

El sábado suele ser un día largo, porque entre este día y el domingo suele haber las mejores actuaciones del festival. En este caso, pasé toda la tarde metida en uno de los escenarios más grandes, el del Agra, para presenciar varios directos después de dar una vuelta por el mercado para hacer algunas compras y de comer un steak (filete de carne adobada que está de muerte y que te enchufan en un panecillo por el módico precio de 3,5 euros), metí los trastos en unas taquillas que hay fuera del recinto que por 1 o 2 euros dependiendo del tamaño de la taquilla, te guardan las cosas hasta que se terminan los conciertos, y me metí en la sala.

Los primeros en actuar fueron los suecos Turnbull A.C’s, y llegué un poco tarde pero su EBM Old-school potente cantado en inglés dejó al público bastante satisfecho. Son solo 2 componentes, pero hacen ruido suficiente para llenar una sala al completo.

Siguiendo con el mismo estilo, actuaron justo después Orange Sector, una banda del país (son de Hannover) bastante más conocida ya que se fundó en el año 1992 mientras que Turnbull A.C’s se fundó hace tan solo 2 años, y con 14 discos publicados hasta la fecha. Sonaron temas conocidos de la banda como Krieg und Frieden que volvieron loco al personal asistente. Tienen mucha fuerza en directo y sus conciertos te hacen cogerle el gusto al EBM de la vieja escuela, del cual no era demasiado fan hasta que les vi en directo.

Me habían comentado que Rabia Sorda en directo no valían demasiado, pero no acostumbro a hacer caso de las críticas ajenas y prefiero experimentar las cosas por mí misma, así que me quedé a ver la banda paralela de Erk Aicrag (Hocico). Y menos mal que lo hice. Fue un señor directo del mexicano y sus compañeros de grupo, no me decepcionaron en absoluto. Este proyecto que cuenta ya con 5 años de vida y únicamente 2 discos en su haber, destilan potencia, rabia (como su propio nombre indica) y muchos gritos. Radio Paranoia, Out of Control o What U Get is What U See volvieron loco al público, dando más energía a Erk si cabe, que se iba creciendo por momentos y convirtiendo ese directo en un momento memorable para los que lo presenciamos. Debo decir que para tratarse de un festival, escogieron muy bien las canciones que iban a tocar y sus 50 minutos de concierto fueron una auténtica fiesta.

Con
esta, ya he visto a los germanos Rotersand un total de 4 veces, y siempre son geniales. Sus temas son tremendos, divertidos, bailables… y en directo su cantante, Rascal, es todo alegría, con unos bailes que sería incapaz de reproducir porque tiene un estilo propio muy peculiar, creo que he visto a pocas personas en este mundo tener un estilo tan personal y único. El caso es que sus conciertos, sean donde sean, siempre son una fiesta, y este no iba a ser una excepción, porque además recibieron en el escenario, para una de sus canciones, a Ronan Harris, cantante de VNV Nation, que este año no actuaba en el festival pero sí pinchaba en una de las discotecas al día siguiente. Tocaron todos sus grandes éxitos: Lost, I Cry, Exterminate anhilate destroy (que puso a todo el público a saltar) y su nuevo hit War On Error, de su último disco, entre muchos otros. Un concierto divertido y ameno, como todos los
de esta banda, no decepcionaron.

X Marks the Pedwalk eran desconocidos para mí aunque llevan 12 años en activo y 6 discos a sus espaldas (más remixes, producciones, colaboraciones… es una banda bastante prolífica, lo podéis ver en en.wikipedia.org/wiki/X_Marks_the_Pedwalk). Crean una atmósfera envolvente, de relax total, que te lleva a otra dimensión, con un decorado sencillo pero resultón y unas preciosas proyecciones, acompañadas de unos cuantos lásers. Sencillos, pero impresionantes. Me declaro fan.

Para terminar, le tocó el turno a una leyenda del EBM: Leatherstrip. Un solo hombre con un sintetizador puede hacer muchísimo ruido, y lo demostró. Era el cabeza de cartel de la noche en el Agra y valió la pena aguantar hasta casi las 11 de la noche, teniendo en cuenta que los conciertos habían a las 16.30 con una puntualidad que el festival lleva a rajatabla: si te pasas del tiempo, te cortan el sonido, así de simple. Pues bien, este músico danés empezó su proyecto en 1988 y tiene en su haber nada más y nada menos que 14 álbumes publicados, y se vio a un público muy entregado en temas como Japanese Bodies, el único que supe reconocer ya que no había escuchado prácticamente nada de su extensa discografía. Un gran concierto de uno de los más valorados músicos de EBM.

Después de un merecido descanso y de cenar algo, el Sixtina nos esperaba. Es una preciosa absentería que abre hasta altas horas de la madrugada durante el festival, y un techo decorado con pinturas que en ocasiones recuerdan a la capilla que lleva su nombre, y en ella se puede degustar desde la absenta con unos niveles de tuyonas que llegan hasta el infinito y más allá (con el vaso de absenta te proporcionan el azucarillo y un soporte para que lo quemes, el agua se coje de una fuente que hay en el local y el fuego lo pones tu), hasta todo tipo de cervezas o puedes comerte un brastwurt o un steak a cualquier hora de la mañana, tarde o noche mientras el local esté abierto. Es uno de los bares más originales en los que he estado en mi vida. Tiene una preciosa terraza en la que también se organiza algún que otro concierto en plan íntimo, y las mesas se comparten: si ves un sitio libre, preguntas si hay alguien sentado, y si te dicen que no, te puedes sentar sin problemas.

Y después, el merecido descanso del guerrero, que al día siguiente hay más cosas que ver.

Núria Martí

 

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