ROYAL HUNT – 2016

Nuevo trabajo de la banda danesa ROYAL HUNT que, de nuevo, al igual que el año pasado con el “Cargo”, vuelve a grabar en directo con una serie de temas de distintos discos hasta la fecha, de los cuales, como siempre, haremos la referencia por temas de álbumes y al final un breve resumen general de cómo es este directo, “2016”, así de entrada y por orden cronológico. Del “Land of Broken Hearts”, de 1992, tenemos canciones:

 

“Flight”, que suena de lujo, con la esencia de su primer largo y bien estructurada en directo. El riff de teclas es mítico. Los redobles, golpes de ritmo casi Prog y, sobretodo, DC Cooper, con esa manera de interpretar la pista, dándole esa teatralidad que conlleva, consigue llevarlo al directo de manera fiel. Lo único, un parón a mitad del corte para lucimiento de Andreas, que le quita intensidad. “Martial Arts” es el título que abre el disco. Y qué mejor que esta clásica intro instrumental donde, de entrada, ya nos muestran todo su potencial sinfónico melódico, como una digna apertura del show. Y por último, “Stranded”, que te vuelve a llevar a los inicios del grupo. De una pureza sinfónica y metálica alucinante. El apoyo de los coros suena brutal, sus subidas y bajadas son solemnes. El solo clásico al máximo. Un gran momento del directo, sin duda. Del “Clown in the Mirror”, de 1993, tenemos: “Wasted Time”, con uno de los momentos cumbres del disco. Solo en la presentación del tema se sabe que se va a liar, con un inicio un poco más lento para darle emoción, y luego esa carga de sinfonismo metálico y melódico dignos de este clásico. Sublime las teclas con los riffs, y muy bien DC Cooper en su terreno, apoyado con unos majestuosos coros tanto en los momentos más álgidos del tema como los pasajes más lentos del mismo. Del “Paradox”, de 1997 tenemos: “River of Pain”, otro clásico que queda de lujo. Es medio tiempo, limpio, cargado de pomposidad y épica melódica, con un DC Cooper inconmensurable, y un juego de teclas de Andersen espectacular. Y “Message to God”. Es otro gran corte de este trabajo, con un inicio apoyado por un piano y las palmas del público se introduce en esta canción con ese reconocido ritmo a pasos de toques sinfónicos y riffs heavies con cierto regusto Prog, pero con esa línea melódica que imprime DC Cooper modulando su voz a cada cambio de ritmo. Además en ciertas fases con unos coros brillantes. Del “Fear”, de 1999, tenemos: “Lies”. Tiene ese riff netamente Heavy al cual le sigue un pasaje de tecla grandioso, para introducirlo en lo que es la canción; una pieza de suma elegancia, esta vez con esos toques Prog que la banda se gusta meter sin abusar, pero que le da un plus de calidad, al igual que la voz de DC, siempre limpia, adaptada y programada perfectamente a cualquier cambio de ritmo, ya sea a medio tiempo, sinfónicos o metalizados. Del “X”, de 2010, tenemos: “Army of Slaves”. Tiene un inicio y final coral que combina muy bien con el público en estos casos en vivo. Es un corte más hard rockero, con un sonido más crudo y modernizado de la época en que se grabó, aunque los estribillos siguen teniendo la marca de la casa, con las teclas jugando al unísono. Del “A Life to Die For”, del 2013, tenemos: “One Minute Left to Live”. Tiene el protagonismo del teclado de Andersen por encima de todo, tan sinfónico como virtuoso, y cuando va acompañado de la base rítmica y la voz, junto a unos bellos coros, adquiere ese tono orquestal que lo va engrandeciendo por momentos. Y “A Life to Die for”, que sigue la tónica de las canciones más orquestales, golpes de sinfonía con grandes notas vocales, pasajes envolventes con teclas, guitarras, con ese conocido marcado riff de guitarra que va apareciendo por momentos y metaliza el asunto. Del “Devil Dozen”, del 2015, tenemos: “Heart on a Platter”. Una canción a medio tiempo con un ritmo orquestal de riffs y teclas, bastante pomposo, con un buen solo de guitarra y unos coros y estribillos en plan más épico. Y “May you Never (Walk Alone”). Tiene un ritmo suave que va engrandeciéndose a golpes y notas cada vez más crecientes y pomposas. Suena más actual con unos riffs más endurecidos, pero con esa compañía y melodía que le dan las teclas. Y Andersen vuelve a estar pletórico en el tema, con una amalgama de sonidos especiales y espaciales a la que le va seguida “Until the Day”, del mismo disco. Una balada que le da al concierto unos momentos solemnes y sublimes tanto a nivel compositivo como vocal, con imponentes subidas y bajadas de sinfonismo en estado puro, amén de un solo de una limpieza y barroquismo exquisitos. Del “Cargo”, de 2016, tenemos: “Half Past Loneliness”, que es del single del penúltimo trabajo, también en vivo. Un tema nuevo de aquella noche done suena a medio tiempo, más actual, con un plus de crudeza pero con los mismos alicientes sinfónicos, corales, pomposos y orquestales que tan buena banda les hacen.

En fin, muy buen disco en directo. Si hace poco tuve en mis manos lo nuevo de TREAT en vivo y me pareció un engaño, esto es un directo de verdad, aunque no quiere decir que no se haya tocado algo, ya que hoy en día tiene esa manía casi todas las bandas, pero aquí se disfruta del disco, se vive, y la colección de temas es bastante buena, aunque ¿qué pasa con los temas del “Paradox”…?

 
Frontiers Music (2017)
Puntuación: 8/10

 

Paco Gómez
Paco@queensofsteel.com

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