CHRISTINA VANTZOU – No. 2

Christina Vantzou es una polifacética artista que se dio a conocer entre una pequeña multitud en 2004, con el dúo THE DEAD TEXAN, que tan solo lanzó un único álbum titulado de forma homónima. Su compañero, Adam Wiltzie, tomó su propio camino con diversos proyectos, y Christina hizo lo mismo varios años más tarde animándose a editar un álbum en solitario, titulado «No. 1». Cuatro años ha estado la artista desarrollando la continuación de aquel trabajo, aptamente titulado «No. 2».

El fantástico trabajo de Christina no tiene absolutamente nada qué ver con el Rock, y mucho menos con el Metal, por lo que nos resulta particularmente hacer una buena reseña de este material. Un material compuesto utilizando sintetizadores con una enorme variedad de samples, pero a la que después se le añadió un conjunto de cámara de 15 piezas, además de la incorporación de nuevos instrumentos (respecto a su primer disco), como por ejemplo el oboe y que se trata de un álbum completamente instrumental. En esta ocasión la sección de cuerdas tiene más presencia, dando tanto un toque más frágil a toda la obra como más pesado. Aunque por lo general las cosas siguen como en «No. 1», con ese mencionado sonido denso de cuerdas, la sutileza de los instrumentos de cuerda, la emoción de las notas de piano y el ambiente que crean varios sintetizadores. Todo ello hace que este disco resulte cinematográfico, dramático también, quizás todo ello realzado por el hecho de utilizar un grupo de cámara real.

Este lanzamiento se centra en las melodías lentas y armoniosas que se construyen sobre una composición siempre variada, tanto en distintos pasajes como en variación de emociones, pero siempre con imperando la melancolía. La mayoría son temas ambientales, aunque siempre con una nota muy oscura. Siempre sensible.

Como decía, en ese trabajo las cuerdas ganan presencia, y es algo que brilla en el tema «Going Backwards to Recover That Which Was Left Behind», con un sonido pesado que pone los pelos de punta desde el primer instante. En cambio cortes como «Brain Fog» son más etéreos y estéticamente apacibles, que te transportan a la naturaleza a la que se hace referencia en su título.

 

«No. 2» es un álbum brillante, pero difícil de describir. Evoca una especie de éxtasis eterno, que empieza cuando el álbum comienza a sonar y termina cuando pone punto y final. No es música, es emoción, y por ello es difícil ponerle adjetivos; hay que sentirlo y dejarse llevar por el, y os aseguro que no es nada difícil.

 

Kranky Records (2014)

Puntuación: 9/10

Tania Giménez

tania@queensofsteel.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Highslide for Wordpress Plugin