COUNT RAVEN – The Sixth Storm

La clásica banda sueca de Doom Metal COUNT RAVEN nos presenta nuevo disco, algo que no hacían desde 2009, cuando sacaron el último trabajo. Y, bueno, fieles a su estilo, nos encontramos con una serie de temas los cuales, la mayoría, van de los 7 hasta los 12 minutos, dejándolo solo una canción de 4 minutos, por la cual empezamos. Y se llama “Heaven’s Door”. Un corte con una overtura sinfónica envolvente con una voz narrativa al más puro estilo Ozzy pero más de sus álbumes en solitario que de SABBATH. El corte transcurre sinuoso. Misterioso. Sin alteraciones. Co ese aire antes mencionado sinfónico y adictivo, sin solos ni cambios. Todo un canto a la oscuridad.

Como pistas más largas del disco tenemos un par que pasan de los 10, las cuales son “The Nephilims”. De nuevo, el espíritu de Ozzy Osbourne permanece con una voz y tesitura calcada. La canción tiene uno riffs muy crudos, distorsionados y metalizados a paso lento, con agresividad controlada, la cual se ralentiza a mitad de tema para darle un aire más Doom atomsférico, mientras que vocalmente aumenta el tono vocal más Heavy a la par que semi gutural en otros momentos. Y la otra es “Oden”, con un ritmo más sabbático, al estilo “Heaven and Hell”, con un Doom absolutamente metalizado, y donde esa voz sigue con la tesitura Ozzy. Hay cambios de ritmo con cierta atmósfera adentrándose más en el Doom de unos CANDLEMASS y otros, como llegando al final, donde los riffs cabalgan con densidad y ese toque tan clásico y primitivo sin dejar espacio entre ellos. Llegando a “Blood Pope” nos sorprende un inicio catedralicio de órgano para adentrarnos en unos riffs muy Doom metalizado con un aire CANDLEMASS instrumental y vocal, aunque el espíritu Ozzy está siempre presente. Un tema de buenas melodías oscuras pero con unas estrofas muy pegajosas. Los cambios de ritmo ralentizan más el tema, pero los solos son súper envolventes y clásicos llegando al final, con un cambio muy lento, rocoso y dramático. Como el inicio en “The Curse” y “The Ending”. Temas con esa atmósfera oscura y dramática, muy sabbático esta vez, con golpes de riffs densos y crudos con punteos sueltos endemoniados, llegando a pasajes ambientales con ese aire psicodélico maligno de la época. Del mismo estilo son “The Giver and the Taker” y “Baltic Storm”, aunque estas con unos solos más definidos y atmosféricos y con unos riffs constantes de principio a fin. Y acabamos con “Goodbye”. Otra pista envolvente de ritmos sinuosos y misteriosos con una voz narrativa y lenta pero ceremoniosa. El corte transcurre entre instrumentos como piano y acústicas, con efectos oscuros. Y la voz es la típica de las baladas de Ozzy, dando esa melancolía propia de estos temas.

En definitiva, una buena vuelta donde, quizás, los minutajes y la cantidad de temas lo puedan hacer repetitivo pero, sin duda, llega a envolverte.

I Hate Records (2021)

Puntuación: 8/10

Paco Gómez

paco@queensofsteel.com

Comparte este artículo




You can Enviar un comentario, or trackback from your own site.

Envía un comentario

Highslide for Wordpress Plugin