ORODRUIN – Epicurean Mass (reedición)

Nos encontramos ante la reedición de lo que fue el primer trabajo de los doomsters ORODRUIN, aparecido en 2003 y que Cruz del Sur edita de nuevo. El disco comienza con una intro llamada “The Welcoming” de apenas algo más de dos minutos, donde una música de órgano eclesiástica en un estilo luctuoso de réquiem que te va envolviendo en un ambiente catedralicio para adentrarnos en temas como “Burn the Witch” o “Peasant Laments”, donde se ve por dónde van los tiros: puros riffs crudos y pesados como piedras con esa distorsión sabbáthica tan tradicional pero siempre efectiva, con sus subidas y bajadas sin perder el tiempo, mientras que vocalmente es ceremonial y oculto, con una lentitud y un efecto de doblaje de voces que le da ese punto misterioso. Al igual que los solos y algunos pasajes de tono lento y ceremonial.

Le siguen cortes como “Unspeakable Truth” y “Melancholia”. Todo densidad con unos ritmos sin espacios ocupando toda la atmósfera posible con una lentitud abrumadora que contrasta con una voz aún más lenta, dándole agonía y desesperación pero que, a la vez, como indica el título, también tiene esa melancolía oscura y tenebrosa que solo cambia en algún pasaje donde los riffs cogen un tono proto-metálico absoluto, y en “Unspeakable Truth” hay algo de psicodelia de los 60. Al igual que en “Pierced by Cruel Winds” donde tenemos una carga de riffs también con ese tono oscuro de los 60 y 70 de antes del Metal, pero con unos punteos más melódicos. La pista transcurre entre momento de cabalgadas Doom metálicas a lo CANDLEMASS, con otros de una lentitud exasperante y desesperada, al igual que los tonos vocales, variando según el estado de ánimo sónico. Con “War Cry” los tonos, aunque siguen siendo crudos, tienen ya un ritmo más metalizado en la manera de sonar. También tiene un plus de misticismo y épica en los punteos, siempre dentro de esa aura misteriosa donde la voz está acorde y encajada en los parámetros del sonido hueco y cavernoso, dándole más teatralidad y juego, en esta ocasión con unos juegos de solos con aire hipnótico. Y acabamos con la canción título, “Epicurean Mass”. La más larga de todas. Casi nueve minutos donde solo hay voz los primeros tres, al estilo Proto Metal de unos PENTAGRAM. Y de la mitad hasta el final, infinidad de pasajes musicales con unas teclas mezclando sonidos espaciales, casi sin variación, solo subiendo volumen y bajando, dándote una sensación de estar en trance hasta el final.

En resumen, un disco cargado de emociones oscuras, drama y oscuridad.

Cruz del Sur Music (2021)

Puntuación: 7/10

Paco Gómez

paco@queensofsteel.com

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