BURNING WITCHES – The Witch of the North

Cuarto trabajo ya de estas chicas suizas y segundo con su vocalista Laura Guldemond. Un disco marcado, como siempre, por el Metal más tradicional y los grupos de nueva hornada metálica de esta década. Y, sin más preámbulos, vamos a por los temas. Los cuales abren con “Winter’s Wrath”, una intro épica con coros gregorianos que da paso a “The Witch of the North”, un medio tiempo lleno de épica con unos golpes de riffs marcialmente ejecutados que van marcando el camino épico del corte. Mientras que Laura imprime toda su lírica Heavy metálica modulando la voz con fuerza y melodía, subiendo alto en estrofas y estribillos. Por otro lado, apenas hay cambios de ritmo, y los que hay siguen la onda del medio tiempo, mientras que los solos tienen un juego muy metálico y épico, al igual que los coros finales de la canción, con unos efectos de espadas chocando.

Le sigue “Tainted Ritual”, que mantiene el ritmo épico pero con más crudeza en unos riffs sin espacios donde, de nuevo, Laura demuestra su épica vocal aunque también esos tonos muy a lo Leather Leone, que acercan la pista a un punto también muy US Metal. Del mismo estilo son “We Stand as One” y “For Eternity”, pero estas tienen una tesitura más metálica. Más moderna. Como los grupos épicos semi nuevos como CRYSTAL VIPER, aunque siempre alternándolo con esos tonos más clásicos y líricos a lo CHASTAIN. Aparte de unos solos con mucho juego y melodía, al igual que los estribillos. “Flight of the Valkyries” tiene un comienzo de power ballad que va creciendo hasta cabalgar salvajemente en secuencias de riffs y punteos metálicos. Aquí vocalmente sube la agresividad en un tono más amenazante, aunque en los estribillos, como siempre, aparece la melodía. En cambio, en “Lady of the Woods” sí que podemos hablar de power ballad. Un precioso tema lleno de dulzura sónica que se alterna con cambios pomposos y majestuosos mientras que suaves punteos envolventes arropan la canción dando una atmósfera y ambiente relajantes. Por otro lado tenemos “The Circle of Five” o “Omen”, que es la intro que precede a “Nine Worlds”. Es Heavy Metal en estado puro. Speedico. Salvaje. Con un aire a JUDAS PRIEST a todos los niveles: instrumental y vocal. Atención a los coros. Muy en la onda US Metal de CHASTAIN en “Circle” y más JUDAS a lo “Jugulator” en “Nine Worlds”. Y es que Leather siempre es una influencia en estos casos. La pista transcurre con cambios de ritmo donde se apoyan en unos coros bien encajados y ejecutados, al igual que los solos súper eléctricos y desmadrados sin perder la forma. También podemos hablar de Heavy Metal en “Thrall”. Un corte también con una voz más agresiva, pero instrumentalmente muy barroco, lleno de matices místicos que recuerdan a los temas del sueco Malmsteen teniendo un punto más de melodía, e incluso algún toque más progresivo sin abusar del término. En cambio, y si salir del Metal, nos encontramos con “Dragon’s Dream”, donde se roza el Thrash en una canción muy poderosa en riffs y punteos más extremos en lo que a este disco se refiere. Cabalgadas sónicas, pausas y puentes con estrofas épico- melódicas muy bien puestas, con unos coros bien ejecutados y unos solos más virtuosos que acaban en “Eternal Frost”, que s la outro final que nos lleva al bonus track, la versión de SAVATAGE “Hall of the Mountain King”, ejecutada con la mayor realidad posible, con sus punteos clásicos, sus tempos e incluso con esos gritos de Oliva que aquí Laura escenifica con fidelidad.

Nuclear Blast (2021)

Puntuación: 7/10

Paco Gómez

paco@queensofsteel.com

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