RITUAL – Valley of the Kings

RITUAL es una banda londinense de mediados de los 70 que no fue hasta 1983 cuando sacaron su disco “Widow” (hoy en día un disco de culto del género), y que en 1993 lanzan este “Valley of the Kinds” que volvemos a retomar en su reedición de 2021. Y así, nos encontramos con temas como “Naisha” o “Gypsy”, donde nos topamos con esos sonidos británicos con cierta oscuridad y ocultismo de la época, con una épica más al estilo de las bandas NWOBHM como DEMON o SARACEN. Riffs lentos con punteos melódicos y florituras épicas en los solos y punteos, con una voz que narra, teatraliza y encaja perfectamente con el tempo instrumental, con fuerza, melodía y buen gusto.

Por otro lado, en “Kiss of the Nile” o “Lady Night” la épica es más notable, con unos punteos épico-medievales sobre una secuencia de riffs más heavies pero sin abusar, siempre con ese paso firme, donde de nuevo la voz es muy narrativa y expresiva. Aquí los solos son más técnicos y más largos, pero con la misma floritura épica que acompaña el álbum en un corte constante sin apenas cambios de ritmo. En cambio, en “Come to the Ritual” o “Morning Star” se aprecia un sonido más NWOBHM pero del lado que decimos: buscando la épica y la teatralidad, como unos DEMON, SARACN o TREDEGAR. El paso de los riffs es más metálico, aunque esta vez hay algún cambio o puente más ambiental, con punteos alargados y pausas para que la voz narre a gusto, sin prisas, con un final acústico. Ya en “The Enchanted Princess” nos encontramos una preciosa instrumental con acústico-eléctrica de sonidos mágicos que nos lleva a “Burning” o “Possessed”, con unos punteos y sonidos épicos primitivos al estilo MANILLA ROAD o CIRITH UNGOL. Luego la canción se establece, como es habitual, en una secuencia de riffs, esta vez más heavies. Al igual que los solos, con una presencia importante de la batería, con buenos golpes y redobles y, de nuevo, con la voz de Betthe con mucha ceremonia histórica, esta vez saliéndose algo y levantando más la voz, dándole algo más de agonía y depresión, pero siempre amenazando. Aunque con un final apagado lentamente para llegar a la pista más larga del disco, llamada “Winds of Fire”. Casi siete minutos de épica baladera con un sentimiento añejo y oscuro. Un Doom a la NWOBHM de paso lento, con partes acústicas y momentos luctuosos. Aquí la voz más que cantar habla, siendo esa la tónica del disco, pero aquí también es lenta, solo subida líricamente por algún final de frase. Los solos y punteos son muy clásicos. Me recuerdan a esos pasajes tan ambientales de unos WISHBONE ASH con el romanticismo de unos UFO. Y acabamos con “Never Look Back, otro corte largo. De seis minutos. Pero con más épica e impresionante. Unos buenos solos y un final acústico que embellece el final del disco.

En definitiva, un disco que salió en el 93 con la esencia oscura del 73, de la NWOBHM de los 80 y reeditado en 2021. Una joyita del género.

High Roller Records (2021)

Puntuación: 8/10

Paco Gómez

paco@queensofsteel.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Highslide for Wordpress Plugin