THE RUINS OF BEVERAST

Para algunxs, a pesar de todo, 2020 fue un año productivo. Mucha gente supo aprovechar la enorme cantidad de tiempo libre. Como pareció ser el caso de la banda de Black Metal alemana THE RUINS OF BEVERAST. Y es que, tras editar una serie de splits el pasado año, ahora están a punto de lanzar su nuevo disco de larga duración, “The Thule Grimoires”. Hoy hablamos con Meilenwald sobre todo lo que se esconde tras esta nueva obra; sus temas, sus escenarios, sus espacios por explorar.

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– Hola, gracias por tu tiempo. ¿Cómo lo llevas?

Bastante bien, gracias. He sido afortunado durante toda la pandemia, mi salud y mi situación personal prácticamente no se han visto afectadas.

-El mes que viene saldrá tu nuevo disco, “The Thule Grimoires”. Háblanos del significado tras el álbum. Veo más mitología.

“The Thule Grimoires” es un disco sobre naturaleza y el comportamiento hacia ella del ser humano. El disco va directo a donde nos llevará nuestro comportamiento y nos habla de la posible respuesta (ficticia) de la naturaleza hacia nosotros, en una época indeterminada del futuro.

-¿De qué manera se relaciona con la portada? Cuéntanos un poco sobre ella.

El artwork refleja el título y expone la isla ficticia de Thule, bajo y sobre tierra, donde se han encontrado unos libros extranjeros que hablan de la eliminación del hombre de la tierra por medio de espíritus de la naturaleza (se personifican en la figura central con la cabeza de ciervo). Estos espíritus representan los cuatro elemento, simbolizados por los cuatro pilares del templo.

-¿Y con las letras? ¿De qué tartan algunas de ellas? ¿Qué eventos las han inspirado?

Bueno, como se ha indicado arriba, las letras narran la última época del hombre y su encuentro con espíritus de la tierra vengativos, que suceden en siete lugares distintos y secretos que constituyen las siete canciones. Como la historia ficticia crea mucha oscuridad entorno al génesis de esos acontecimientos y escrituras que derivan de él, no son del todo claras en su idioma. Es por ello por lo que contienen algunas palabras mágicas. Adopté esos pasajes de una colección de antiguos hechizos griegos y romanos.

-Muchas de tus letras parece alegorías. Símbolos. ¿Es tu música un arte o un lenguaje? Parece que has interiorizado los símbolos para desarrollar tu propio lenguaje/sistema a través de tu trabajo.

THE RUINS OF BEVERAST sigue siendo música antes de nada. Pero como el color primario de este proyecto es abstracto, surrealista y un poco cruel, las letras se adapta acorde. Es por ello por lo que muchas veces suceden a nivel metafórico. Y tienes razón al decir que he desarrollado como una especie de vocabulario particular, o una formula de la verbalización, a lo largo de los años, que creo representan mejor estas metáforas. Aunque esto ha pasado de manera inconsciente, y el trasfondo de las letras o, digamos, su nivel final, es moderno y real.

-Y en un sentido más amplio, ¿qué es tu música para ti? ¿Un canal, un portal, un recipiente, una catarsis…?

Nunca he definido eso antes, pero al pensar en ello, más bien diría que es un templo. Un lugar de refugio, majestuoso e imponente. Atemporal. Silencioso en su naturaleza pero con Ruidoso frenesí cuando es apropiado.

-Este álbum pasa por diferentes emociones. Pasajes débiles, momentos lleno de un sentimiento majestuoso, victorioso, a ambientes de total oscuridad y misterio. ¿Qué emociones quienes capturar con tus sonidos y de dónde surgen?

“The Thule Grimoires” contiene mucha ira y rabia hacia la siempre creciente soberbia, ignorancia y arrogancia de gran parte de nuestra especie, y su negación de nuestra indeleble dependencia de la naturaleza y sus leyes y sus seres. Aparte, contiene ambientes surrealistas y ambientes más grandes, donde los espíritus de la naturaleza cobran vida y toman acción. Y finalmente, también contiene un lado de desesperación, en el que se revela mi parte de toda esta tragedia, en particular en “Deserts to Bind and Defeat”. Así que los colores y ambientes del largo, en cierta manera, están fijados por las letras. Pero no olvidéis que esto sigue siendo un trabajo musical, también derivan de un deleite personal por experimentar con todas las facetas de la dramaturgia aural, que siempre ha sido parte de la composición de THE RUINS OF BEVERAST.

-¿Es cada disco que sacas, cada parte de un disco, un reflejo de un momento concreto en tu vida personal?

Bueno, en cierta forma los discos siempre lo son, pero aún así intento que TROB no se convierta en un proyecto en el que el músico es más importante que la música. “Unlock the Shrine” y “Exuvia” fueron trabajos muy personales, efectivamente, reflejan épocas personales importantes para mí y son aún ejemplos más claros de cómo la música ayuda a lxs músicxs a sobrevivir y recobrar el equilibrio interior. Pero “Blood Vaults”, por ejemplo, y también “The Thule Grimoires” son álbumes que cuentan una historia en su música, como una película o un mal sueño. Y, aunque todos los álbumes de TROB están basados en mi perspectiva del mundo personal y, por supuesto, dependiente del tiempo, no se deberían ver como “portavoces” que gritan mi mensaje al mundo exterior, sino que se sostienen por sí mismos como monolitos, independientemente de quién o qué los formó.

-“The Thule Grimoires” te lleva a distintos sitios. Creo que es el tipo de disco que se tiene que experimentar, no solo escuchar. El tipo de disco que tienes que experimentar si estás en un cierto ánimo o con cierta mentalidad. ¿Fue también necesario estar en un cierto ánimo para componer e interpretar estas canciones?

Para componerlas; sí, definitivamente. Para componerlas; lo mismo, esto es incluso más intenso diría. Para grabarlas… Bueno, el disco se grabó en un estudio profesional y, seamos realistas; grabar en un estudio es centrarte y estar concentradx, pero es bastante poco romántico y no es una forma espiritual de trabajar con la música. Aunque esto puede ser bastante distinto con las voces, es cierto. En TROB nunca he grabado las voces sobrio. Es algo que intento hacer lo más cerca de un estado de trance posible. En lo que se refiere a componer los temas, en realidad espero el momento en el que me siento con ganas de hacer algo con THE RUINS OF BEVERAST. De lo contrario, ni tan solo me sentaría e intentaría tener ideas, porque no me vendrían. Esto no sucede a menudo, y lo podéis ver fácilmente en el hecho de que pasa bastante tiempo entre lanzamientos. Esto requiere un cierto estado mental que te permita tener una visión del mundo específica y, por supuesto, requiere mucho tiempo, silencio, y también energía.

-¿Hasta qué punto es fácil mantener la integridad sin copiarte en una copia de ti mismo a lo largo de seis discos?

En realidad a mí no es algo que me resulte demasiado difícil, porque nunca compongo música diseñada sobre algo que ya he hecho. Normalmente ha pasado bastante tiempo después de terminar un trabajo hasta que empiezo a componer música de nuevo, y entonces es una situación completamente nueva, en un ánimo diferente y con distintas motivaciones, también con otras influencias que pueden haber aparecido tras escuchar algo de música nueva. Es un proceso impulsivo que intento no monitorizar, así que en realidad no tengo en mente nada de lo que haya hecho antes. Así que, si sucede que hay similitudes con discos anteriores, pasa por accidente, y quizás por mi manera de utilizar los instrumentos. Pero la mayor parte del tiempo no pienso en ello.

-Y, ¿cómo llegas a esto? ¿Al ser consciente de tus habilidades y de tu identidad musical? ¿De la experiencia natural de componer y grabar después de muchos años?

No soy un músico profesional, ni tampoco soy una persona que necesita excesiva atención o apreciación constante y, finalmente, no necesito ganar dinero con mi música. Esto significa que nunca trabajo con el propósito de satisfacer o gustar a la gente. Esto hace que sea mucho más fácil escuchar mis necesidades, preferencias y deseos reales como artista, y también me garantiza mucho más tiempo para observarme a mí mismo, en vez de ser un artefacto eterno a expensas de expectaciones del público. Porque lo último impide llegar a conocerte a ti mismx y desenvolverte, solo conocerías tu parte artística que todo el mundo conoce. Llevo trabajando con música desde hace casi treinta años y estoy muy seguro de que aprendí lo que puedo lograr, así como sé lo que no puedo lograr. Porque mis deseos y anhelos me han revelado limitaciones constantemente; limitaciones que o he tenido que apartar de mi camino o que me han enseñado a encontrar otro trayecto. Esto cobra sentido después de algún tiempo y, como he dicho, estas experiencias nunca han sido sesgadas por necesidades soeces de fuera, sino que todas han crecido en mi propio camino. Ciertamente, recibo mucha respuesta de fuera, de muy positiva a muy negativa, lo cual es un factor muy importante para ganar experiencia, pero nunca perfilaría mis futuros objetivos basándome en esto. Lo tomo en consideración y amplia mi perspectiva. Es algo que me ayuda a mantener sobrio y a ser razonable conmigo mismo.

-Como siempre, esta obra tiene elementos de diferentes estilos musicales. ¿Le importan las etiquetas a THE RUINS OF BEVERAST?

Diría que aparentemente no. Pero sigo intentando ser realista. Hay varios estilos que no creo que encajen para procesarse en THE RUINS OF BEVERAST. Tengo una especie de sensación estética que hace que no me exceda ampliando las fronteras musicales de tal forma que se vuelva confusa en vez de diversificada. Pero sí, mientras compongo estoy desbordado por diferentes impresiones e influencias, e incluso si estoy creando de antemano limitaciones hipotéticas y abstractas, estoy muy seguro de que las voy a ignorar cuando tenga una visión.

-¿Qué crees que aporta a la banda la inclusión y mezcla de diferentes estilos?

Añade colores. Y añade espacios. Siempre estoy contando una historia con la música, y hay muchos escenarios que construir y muchos espacios desconocidos que explorar. No todas las facetas de estas historias son ilustrables con un estacato de guitarra en  hi-gain, con un blastbeats o con gritos malvados. Cuando compongo uso mucho el ojo de mi mente y no tanto fórmulas musicales.

-Dichotodo esto sobre “The Thule Grimoires”; ¿cómo lo describirías con solo tres palabras?

Un Templo Natural Sonoro.

-Y, antes de terminar la entrevista, ¿cuáles son ahora tus planes de future a corto plazo? Aunque sé que son momentos muy inciertos.

Sí, bueno, al menos los planes de directo son muy inciertos, claro, pero aún así intentamos empezar los ensayos lo antes posibles para adornar las nuevas canciones con un aura de directo viva e intensa. Aparte de eso, no estoy planeando nada. Nunca lo hago. Sigo muy ocupado con el nuevo álbum y, una vez el humo se disipe, llegará un momento en el que empiece a recolectar nuevas ideas para THE RUINS OF BEVERAST. Pero aún queda bastante para eso, y no es bueno planear tan precipitadamente.

– Esto es todo por nuestra parte, gracias de nuevo por tu tiempo. Si quieres añadir algunas palabras finales; tómate la libertad de hacerlo.

Bueno, muchas gracias por vuestro apoyo e interés, ojalá todxs resistáis durante este importante episodio de la tierra.

Tania Giménez

Tania@queensofsteel.com

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