Wave Gotik Treffen 2010 (día 3)

Los domingos los acostumbro a pasar en casa, tranquilamente, pasando el rato frente a la tele o el ordenador sin pensar demasiado, pero los domingos en el WGT son tremendamente intensos, con muchas cosas que hacer y que ver. Los domingos son para disfrutarlos cuando estás de festival, y más si tocan algunos de tus grupos favoritos.

Días antes del festival dije a mis amigos que, como tocaban mis favoritos del festival en un local de capacidad tremendamente reducida, iba a ir pronto a la absentería Sixtina ya que en su terraza se iba a dar lugar a un gran acontecimiento, así que nos levantamos bastante pronto, y nos fuimos para allá después de desayunar. Para nuestra desgracia, tuvimos que soportar el agónico concierto de Tonal y Nagual, malos hasta la médula, pero no por su estilo musical, sino porque iban descompasados completamente, como si no hubieran ensayado en su vida. Eso sí, no regalaron su CD y en casa lo tengo, metido en una caja.

Se acercaba el gran momento, se suceden las pruebas de sonido (lástima no saber demasiado alemán porque no pillé ni un chiste de los que hicieron, pero la gente se reía muchísimo) y veo que mi adorada banda no sale… pero sí André Hartung, el vocalista, junto con otra persona que toca un doble sintetizador… y empieza el concierto de Hartung & Scheinitz, teloneros imprevistos, con un electropop sencillo, discreto, pero muy bailable al estilo de Mesh o De/Vision. Me encantaron, siempre me gusta descubrir grupos buenos y esta es una gran recomendación.

Y André Hartung se cambió la chaqueta por un mono color naranja, el resto del grupo salió a escena y… ahí estaban Patenbrigade:Wolff para liarla mucho, como siempre. Es la segunda vez que les veo y sus conciertos son siempre una fiesta. Son unos amantes de la maquinaria pesada y del cachondeo general, y vale la pena ver uno de sus conciertos para saber lo que es pasarlo bien con un directo de verdad. Tocaron temas de su último disco “Popmusik [für Rohrleger]” como Das Kraftfeld o Voyage, y también de su disco anterior, “Hochstapler”, como la versión remixada de Demokratischer Sektor que cerró el concierto o Mauerradio. Les acompañaban Antje Dieckmann y Julia Beyer, dos de las cantantes que participan en el álbum “Popmusik [für Rohrleger, lleno de geniales colaboraciones. Uno de sus componentes se dedica a ir haciendo cositas por el escenario, beber cerveza, animar al público… vamos, es un showman en toda regla. Lo pasamos genial en segunda fila dándolo todo y riéndonos mucho, y nos regalaron la cinta de obra alemana que ponen por el escenario.

Después de comer algo (que llevábamos en danza desde las 11 con el desayuno solo y eran casi las 5 de la tarde, me dirigí al Parkbühne, un recinto precioso ubicado dentro de un parque de unas dimensiones espectaculares en las que la gente va a relajarse y a pasar el día tranquilamente. Por los aledaños se pueden encontrar puestos de comida y bebida y se puede pasar un rato agradable tumbado o sentado en el césped. Dentro del recinto, el ambiente es completamente distinto: Cientos de personas locas por seguir disfrutando de horas de conciertos con cerveza en la mano.

A S.I.T.D. ya les había visto en Barcelona y no me gustaron nada, pero decidí darles una segunda oportunidad porque no me había quedado demasiado claro que rollo llevaban, y no me arrepentí de asistir a su concierto, porque dieron mucho, todo, al público que tenían delante y estaban muy agradecidos por el apoyo de la gente, que coreaba sus temas sin parar. Son una banda que lleva muchos años en activo, muy conocida por el público pero bastante poco apreciada, en mi caso por una experiencia de concierto más bien soso. Pero este fue otra cosa, además de que los chicos de S.I.T.D. recibieron la visita en el escenario del cantante de Rotersand, que interpretó uno de los remixes que la banda ha hecho de tan magnífico grupo. Un gran directo.

Y le tocaba el turno al último grupo que fui a ver del día: Suicide Commando, uno de los más grandes, con una dilatada carrera dentro de la electrónica más agresiva, que alguna que otra vez han pasado por Barcelona y no he podido asistir a sus directos, y esta vez no me quería perder la oportunidad. Y fue la locura. En Alemania adoran a Suicide Commando por su agresividad, y su directo es claro, concreto, directo al estómago y muy, muy potente. Te deja sin aliento desde las primeras canciones. Nadie paró de bailar al son de las letras de Johan Van Roy y sus muchachos, era el momento de darlo todo y no dejar nada para después. Impresionante, sobretodo su mensaje sobre muerte y destrucción, que no me esperaba que fuera tan directo.

Y para terminar el día, porque hay que terminarlo como dios manda, nos fuimos al Dark Flower a ver a Ronan Harris de VNV Nation y a Daniel Graves de aesthetic perfection que iban a estar pinchando. Una locura de noche con unas conversaciones divertidísimas con el Sr. Harris y escuchando una sesión electro espectacular gracias a Daniel Graves, con el pequeño incidente de que, como es más largo que un día sin pan, tocó un botón sin querer con el codo y… se quedó sin sonido toda la sala. Pero como es un muchacho muy tranquilo, pues fue apretando botoncitos hasta que encontró el que era mientras Ronan Harris le miraba y le gritaba cabreadísimo “What the fuck!!!”. Fue toda una experiencia.

Y a las 7 de la mañana me metí en la cama con una sonrisa tremenda de oreja a oreja por el día tan genial que acababa de terminar.

Núria Martí

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