GIANT – Promise Land

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"Hemos trabajado muy duro y estamos muy contentos y orgullosos de este disco, también Dann", comenta David Huff sobre el regreso de GIANT con el álbum "Promise Land" que saldrá a la venta a mediados de frebrero. Todo parece estar como siempre, si no fuera por la ausencia de las guitarras de Dann Huff en este redondo, pero que ha colaborado en todas las sesiones con los nuevos componentes ( el vocalista Terry Brock, de los grandes STRANGEWAYS y SEVENTH KEY y el guitarrista John Roth de WINGER) del combo y ha ayudado a la composición de los temas de este nuevo retoño además de tocar en un par de cortes, afortunadamente. Lo cierto es que es una falta importante dentro de la formación y una extraña sensación oir GIANT sin esas guitarras tan particualres, y es que sin duda Dan es gran parte del espíritu de la banda por lo que prácticamente parece un grupo totalmente distinto. Un grupo totalmente distinto pero con algunas marcas personales que no pueden dejar de lado, como practicar su habitual AOR con pequeños tintes de Hard Rock.

«Hemos trabajado muy duro y estamos muy contentos y orgullosos de este disco, también Dann», comenta David Huff sobre el regreso de GIANT con el álbum «Promise Land» que saldrá a la venta a mediados de frebrero. Todo parece estar como siempre, si no fuera por la ausencia de las guitarras de Dann Huff en este redondo, pero que ha colaborado en todas las sesiones con los nuevos componentes ( el vocalista Terry Brock, de los grandes STRANGEWAYS y SEVENTH KEY y el guitarrista John Roth de WINGER) del combo y ha ayudado a la composición de los temas de este nuevo retoño además de tocar en un par de cortes, afortunadamente. Lo cierto es que es una falta importante dentro de la formación y una extraña sensación oir GIANT sin esas guitarras tan particualres, y es que sin duda Dan es gran parte del espíritu de la banda por lo que prácticamente parece un grupo totalmente distinto. Un grupo totalmente distinto pero con algunas marcas personales que no pueden dejar de lado, como practicar su habitual AOR con pequeños tintes de Hard Rock.

El redondo abre con «I’m a Believer (Redux»), un temazo muy a los primeros discos de GIANT, quizás en parte gracias a la colaboración en las guitarras de Dan. Una melodía increíble a la vez que preciosa y unos coros muy de la casa. A éste le sigue el corte que da nombre al álbum, «Promise Land», y encontramos más melodías preciosas, ritmos suaves que se animan (y ayudan a hacerlo al oyente) en el estribillo. «Never Surrender» es una de las pistas más alegres y fáciles del plástico, con una letra muy acorde a ese feeling que desprende.

Y empieza el turno de baladas con «Our Love», quizá una de las más sentidas de las que habitan en este «Promise Land» aunque, para mi gusto, en ocasiones la voz suene por encima de la música (lo cual se repite en más de un tema), éso sí, la voz de de Brock es especialmente rasgada e interesante en esta canción, ya que no creo que haga falta recordar lo buen cantante que es a los seguidores del Rock melódico 8en algunos temas recuerda especialmente a STRANGEWAYS, su exgrupo) haciéndola todavía más emocionante y sentimental. Mejora con creces a partir del primer estribillo, con unos riffs de guitarra muy bien pensados que dan al tema una atmósfera más calida y rockera, aportando distintos matices.

Hay temas más rockeros y casi macarras (o todo lo macarras que podría llegar a ser un grupo como GIANT) como, por ejemplo, «Prisoner of Love», donde las guitarras cobran un gran protagosnimo, con un rito característico de la banda y un gran estribillo. «Two Worlds», con un ritmo pegadizo y con regusto ochentero, sobretodo en el coro, muy de su estilo. «Plenty of Love», con unas guitarras muy interesantes, sobretodo al prinicipio del tema. La pegadiza y simplona «Dying to See you». La más cañera «Double Trouble» (como no podría ser menos con ese título), con tintes Country y Funk y un ritmo muy bien escogido y para casi terminar, nos encontramos con otro de los temas más elegres y rápidos de todo el redondo «Compliated Man» el cual da paso al punto y final que pone «Save Me», con sabor setentero y psicodélico (de nuevo, gracias a las seis cuerdas, aunque Brock también hace una buena labor en lo suyo), con buen ritmo cálido y seductor pero que termina siendo algo repetitiva. Una forma de acabar que os dejará algo fríos.

Un buen disco de su estilo habitual producido por Ben Fowler (VAN ZANDT, CHER, MEAT LOAF) y que, después de escucharlo, sólo puedo decir que yo también me alegro y me siento orgullosa de este álbum, ya que la producción, composición e interpretación brillan a lo largo y ancho de este CD.

Frontiers Records (2010)

Puntuación: 7,5/10

Tania Giménez

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